{"id":1600,"date":"2017-07-28T18:36:55","date_gmt":"2017-07-28T18:36:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=1600"},"modified":"2019-10-09T15:05:26","modified_gmt":"2019-10-09T18:05:26","slug":"democratizar-el-sistema-agroalimentario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=1600","title":{"rendered":"Democratizar el sistema agroalimentario"},"content":{"rendered":"<p>La humanidad estar\u00e1 en condiciones de terminar con el hambre, objetivo alcanzable con los recursos naturales y tecnol\u00f3gicos disponibles, si con m\u00e1s democracia se logra disputar la hegemon\u00eda de las empresas globales que hoy controlan la forma en que se producen y distribuyen los alimentos.<\/p>\n<p>Esto se lograr\u00e1 si los consumidores podemos cuestionar las pautas alimentarias que nos imponen las cadenas multinacionales de supermercados asociadas a la industria alimenticia concentrada, si las comunidades podemos defendernos de las pr\u00e1cticas depredadoras del ambiente propias de los modelos extractivistas, y si los agricultores y trabajadores que producimos alimentos podemos potenciar nuestras culturas y saberes con los extraordinarios avances de la ciencia sin someternos a la l\u00f3gica cortoplacista propia del capital concentrado, degradante de la biodiversidad y sin compromiso territorial.<\/p>\n<p>Las cooperativas, a partir de su experiencia en la defensa del productor, del consumidor y del trabajador pueden canalizar parte de toda la energ\u00eda de la sociedad civil que estos objetivos requieren y promover la democratizaci\u00f3n del sistema agroalimentario como requisito para alcanzar la seguridad alimentaria y proteger al ambiente.<\/p>\n<p>Por democratizaci\u00f3n entendemos tres conceptos convergentes. Por un lado, que en la gesti\u00f3n de las empresas de cada eslab\u00f3n de la cadena de valor (desde la provisi\u00f3n de insumos al comercio minorista) tengan participaci\u00f3n democr\u00e1tica los distintos actores implicados (productores, trabajadores y\/o consumidores).<\/p>\n<p>En segundo lugar, que el acceso a alimentos seguros y nutritivos no est\u00e9 restringido por ninguna raz\u00f3n econ\u00f3mica, social o pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Finalmente, que quienes quieran producir alimentos no se encuentren con barreras de entrada por el comportamiento oligops\u00f3nico de la industria o el comercio concentrados ni por la falta de acceso a los recursos de producci\u00f3n (tierra, agua, gen\u00e9tica, financiamiento).<\/p>\n<p>Hacia este objetivo deber\u00edan orientarse los esfuerzos de las pol\u00edticas p\u00fablicas y los distintos actores de la sociedad civil, muy especialmente del mundo de la econom\u00eda solidaria del que forman parte las cooperativas.<\/p>\n<p>Esto es un mandato \u00e9tico estrictamente vinculado a la supervivencia de nuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es \u00e9tico, porque terminar con el hambre es un requisito b\u00e1sico para el respeto de los derechos reconocidos en la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos de 1948 y perfeccionados por todos los acuerdos internacionales desde entonces.<\/p>\n<p>Est\u00e1 vinculado con la supervivencia de la civilizaci\u00f3n porque la desigualdad social es la base de los conflictos internacionales que se han agravado en este momento hist\u00f3rico de muros, chauvinismo, migraciones forzadas y violencia homicida.<\/p>\n<p>En junio la ONU public\u00f3 sus estimaciones de poblaci\u00f3n para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. En el 2030 seremos 8600 millones de humanos, mil millones m\u00e1s que en la actualidad. Casi la mitad de este incremento (500 millones) corresponde al continente africano, mientras la poblaci\u00f3n de Europa decrece y el resto lo hace a tasas menores.<\/p>\n<p>Es decir que, si no se cumplen las metas acordadas por la ONU en la Agenda 2030, las tensiones sociales se ver\u00e1n agravadas por la simple presi\u00f3n demogr\u00e1fica de los pa\u00edses m\u00e1s empobrecidos.<\/p>\n<p>El mapa del hambre y la desigualdad ya fue descripto y compartido en el 2015 por todas las naciones que subscribieron la Agenda 2030, en el marco de la cual acordaron la necesidad de una \u201cprofunda reforma del sistema mundial de agricultura y alimentaci\u00f3n si queremos nutrir a los 925 millones de hambrientos que existen actualmente y los dos mil millones adicionales de personas que vivir\u00e1n en el a\u00f1o 2050\u201d.<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n se afirm\u00f3 en el 2015, \u201cuna de cada nueve personas en la Tierra no dispone de alimentos suficientes para llevar una vida saludable y activa. La gran mayor\u00eda de hambrientos vive en pa\u00edses en desarrollo, donde el 12,9% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 subalimentada\u201d.<\/p>\n<p>Esto castiga el presente e hipoteca el futuro: la nutrici\u00f3n deficiente provoca casi la mitad (45%) de las muertes de ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os: 3,1 millones de ni\u00f1os al a\u00f1o. Uno de cada cuatro ni\u00f1os padece retraso del crecimiento y en los pa\u00edses en desarrollo la proporci\u00f3n puede ascender a uno de cada tres.<\/p>\n<p>En el mundo en desarrollo, 66 millones de ni\u00f1os en edad de asistir a la escuela primaria acuden a clase hambrientos, 23 millones de ellos s\u00f3lo en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Este mapa del hambre y la pobreza est\u00e1 en gran medida superpuesto con las condiciones precarias de vida en las peque\u00f1as explotaciones agropecuarias.<\/p>\n<p>La agricultura contin\u00faa siendo el sector que m\u00e1s empleo produce en el mundo. Sostiene la forma de vida del 40% de la poblaci\u00f3n mundial, en particular en las 500 millones de peque\u00f1as granjas, la mayor\u00eda de secano, que proporcionan un 80% de los alimentos que se consumen en la mayor parte del mundo en desarrollo.<\/p>\n<p>Como se manifest\u00f3 en la Agenda 2030, \u201cinvertir en los peque\u00f1os agricultores, mujeres y hombres, es una forma importante de aumentar la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n para los m\u00e1s pobres, as\u00ed como la producci\u00f3n de alimentos para mercados locales y mundiales\u201d.<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo del hambre. La mala alimentaci\u00f3n impacta en la salud y en el ambiente de pa\u00edses desarrollados y no desarrollados. En la Agenda 2030, la ONU afirma que \u201ca nivel mundial 2.000 millones de personas sufren sobrepeso u obesidad\u201d y, por otro lado, \u201cla degradaci\u00f3n de la tierra, la disminuci\u00f3n de la fertilidad de los suelos, el uso insostenible del agua, la sobrepesca y la degradaci\u00f3n del medio marino est\u00e1n disminuyendo la capacidad de la base de recursos naturales para suministrar alimentos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Poder econ\u00f3mico en el sistema alimentario<\/strong><\/p>\n<p>Modificar esta situaci\u00f3n exige repensar el conjunto del sistema alimentario, comenzando por discutir las relaciones de poder entre de sus actores.<\/p>\n<p>En dicho sentido, resulta ilustrativo y actualizado el Konzernatlas 2017, un informe global sobre los consorcios mundiales, realizado por la Fundaci\u00f3n Heinrich B\u00f6ll junto con la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburg, la Organizaci\u00f3n Alemana para la Protecci\u00f3n del Medio Ambiente y de la Naturaleza (BUND), Germanwatch, Oxfam y Le Monde Diplomatique.<\/p>\n<p>Este informe nos se\u00f1ala que el grado de concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico no es s\u00f3lo desproporcionado, sino que tiende a agravarse. Por ejemplo, las siete empresas que hoy controlan la producci\u00f3n de semillas y pesticidas, pr\u00f3ximamente podr\u00edan ser s\u00f3lo tres: el consorcio alem\u00e1n Bayer pretende adquirir Monsanto y convertirse as\u00ed&nbsp;en el mayor fabricante de qu\u00edmicos agrarios del mundo, mientras que las multinacionales estadounidenses DuPont y Dow Chemical quieren fusionarse, y ChemChina quiere adquirir el consorcio suizo Syngenta. Los tres grupos resultantes controlar\u00edan el 60% de estos mercados.<\/p>\n<p>Los granos que se producen con las semillas y pesticidas de estos oligopolios, luego, van a un mercado controlado por cuatro consorcios de exportaci\u00f3n e importaci\u00f3n de materias primas agrarias. Seg\u00fan este trabajo publicado en Alemania, Archer Daniels Midland, Bunge, Cargill y la holandesa Louis Dreyfus Company poseen una cuota de mercado mundial del 70%.<\/p>\n<p>A su vez, estos grupos env\u00edan sus materias primas baratas a los gigantes de la producci\u00f3n agroindustrial como Unilever, Nestl\u00e9, Heinz, Mars, Kellogg\u00b4s y Tschibo.<\/p>\n<p>Como es se\u00f1alado en ese informe, 50 corporaciones representan la mitad de las ventas mundiales de productos alimenticios. Es una relaci\u00f3n que se va agravando de la mano de la nueva ola de fusiones que se ha profundizado desde el 2010, como consecuencia de la crisis financiera: solamente en 2015 se concretaron dos fusiones con un volumen de transacci\u00f3n individual de m\u00e1s de 100.000 millones de d\u00f3lares. Primero se realiz\u00f3 la fusi\u00f3n de la cervecer\u00eda Anheuser-Busch con su rival, la SAB-Miller. Luego, la marca de ketchup Heinz se unifico con la productora de alimentos Kraft.<\/p>\n<p>Estos grandes grupos, finalmente, canalizan su producci\u00f3n a trav\u00e9s de las cadenas de supermercados globales.<\/p>\n<p>\u00abEn Alemania, cuatro cadenas de supermercados cubren el 85% de la venta minorista de alimentos\u00bb, dice Marita Wiggertale, de OXFAM. \u00abEstas cadenas tienen una funci\u00f3n similar a la de un&nbsp;guardi\u00e1n de local, porque determinan qui\u00e9nes y c\u00f3mo se producen los alimentos y cu\u00e1les estar\u00e1n en las estanter\u00edas\u201d, a\u00f1ade. Wal-mart, la mayor empresa minorista de la tierra, representa de forma individual el 6,1% de las ventas globales.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n de estos grandes grupos se extiende&nbsp;a los productores, quienes trabajan m\u00e1s horas y cobran menos, como se puede leer en el Atlaskonzern 2017, donde tambi\u00e9n se afirma que el hecho de que haya casi 800 millones de personas desnutridas en el planeta&nbsp;no tiene que ver con la escasez de alimentos, sino que es fundamentalmente un problema de distribuci\u00f3n. Las cadenas industriales han agudizado el problema en vez de solucionarlo.<\/p>\n<p><strong>Seguridad, soberan\u00eda y democracia alimentaria<\/strong><\/p>\n<p>En la Cumbre Mundial convocada por la FAO en 1996, los gobiernos hicieron p\u00fablica la Declaraci\u00f3n de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, donde reconoc\u00edan la gravedad de la situaci\u00f3n, el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos y la necesidad de que los gobiernos desarrollen acciones articuladas para dar respuestas a un problema que es tan global como multidimensional.<\/p>\n<p>Como resulta habitual en este tipo de declaraciones, la tem\u00e1tica del poder no fue considerada. A lo sumo se remarc\u00f3 la necesidad de que los gobiernos promuevan un \u201centorno propicio\u201d para que las iniciativas privadas y colectivas dediquen sus esfuerzos al objetivo com\u00fan de asegurar alimentos para todos a trav\u00e9s de un \u201csistema de comercio mundial leal y orientado al mercado\u201d.<\/p>\n<p>Desde ese mismo a\u00f1o, impulsado por organizaciones como V\u00eda Campesina<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, comenz\u00f3 a discutirse el concepto de soberan\u00eda alimentaria, como superador de la seguridad alimentaria, que termin\u00f3 de definirse en el Foro para la Soberan\u00eda Alimentaria 2002: \u201cEs&nbsp;el derecho&nbsp;de los pa\u00edses y los pueblos a definir sus propias pol\u00edticas agrarias, de empleo, pesqueras, alimentarias y de tierra de forma que sean ecol\u00f3gica, social, econ\u00f3mica y culturalmente apropiadas para ellos y sus circunstancias \u00fanicas. Esto incluye el verdadero derecho a la alimentaci\u00f3n y a producir los alimentos, lo que significa que todos los pueblos tienen el derecho a una alimentaci\u00f3n sana, nutritiva y culturalmente apropiada y a la capacidad para mantenerse a s\u00ed mismos y a sus sociedades\u201d.<\/p>\n<p>Es un debate que no ha concluido, cuyas tensiones se vieron reflejadas, por ejemplo, en la Declaraci\u00f3n de Cochabamba de la Asamblea de la OEA de 2012, significativamente titulada \u201csobre seguridad alimentaria con soberan\u00eda en las Am\u00e9ricas\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Las principales diferencias entre ambos conceptos, seguridad y soberan\u00eda alimentaria, son dos. En primer lugar la seguridad alimentaria es neutra en t\u00e9rminos de poder. No prejuzga sobre la concentraci\u00f3n de poder econ\u00f3mico en los distintos eslabones de la cadena alimentaria ni en el comercio internacional de alimentos ni en la propiedad de medios de producci\u00f3n clave, como la tierra. En tanto, el concepto de soberan\u00eda alimentaria parte justamente de constatar la asimetr\u00eda del poder y apela al papel equilibrador del Estado.<\/p>\n<p>En segundo lugar, quienes propugnan la soberan\u00eda alimentaria ponen en la mesa de discusi\u00f3n c\u00f3mo se produce y ponen \u00e9nfasis en aspectos culturales y ambientales, adem\u00e1s de defender el derecho de los pueblos a preservar estas dimensiones<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Lamentablemente, este rico debate muchas veces se reduce a las regulaciones del comercio exterior (libre comercio vs. proteccionismo), sin poner en el centro la conformaci\u00f3n del poder en el sistema agroalimentario, lo que no permite focalizar los esfuerzos en los aspectos fundamentales.<\/p>\n<p>Nadie puede defender el libre comercio, desde ninguna perspectiva ideol\u00f3gica, cuando los mercados son controlados por oligopolios. De nada sirve tampoco el proteccionismo si desguarnece a consumidores y productores frente a los oligopolios locales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es un error reducir todo el debate a las pol\u00edticas p\u00fablicas, sobre todo cuando los Estados se encuentran igualmente condicionados por el poder real que maneja al sistema alimentario, fuertemente articulado con el capital especulativo (sin el cual no podr\u00eda explicarse la ruleta en que se ha convertido el precio de los <em>commodities<\/em>) y con los medios de comunicaci\u00f3n concentrados (que saben defender los intereses de sus anunciantes).<\/p>\n<p>Por el contrario, la seguridad y la soberan\u00eda alimentaria deben ser una agenda de toda la sociedad civil. De los consumidores, en defensa de una alimentaci\u00f3n sana y nutritiva; de los productores y los trabajadores, por condiciones dignas para ejercer su actividad; y de las comunidades, por su necesidad de desarrollarse en un ambiente sostenible.<\/p>\n<p><strong>Para eso se precisa la participaci\u00f3n de todas las personas involucradas. Eso es la democracia. En s\u00edntesis, sin democratizar el sistema alimentario, esto es, sin participaci\u00f3n de los consumidores, productores y trabajadores en la gesti\u00f3n de las empresas que lo conforman, no hay ni seguridad ni soberan\u00eda. &nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Productores, cadenas de valor y territorios<\/strong><\/p>\n<p>El cooperativismo agropecuario es una de las expresiones m\u00e1s longevas y consolidadas del movimiento cooperativo mundial.<\/p>\n<p>En Europa, su participaci\u00f3n en el mercado agropecuario es del orden del 40%. En sectores como el l\u00e1cteo esta participaci\u00f3n se eleva al 60% y supera al 90% en pa\u00edses como Holanda, B\u00e9lgica, Irlanda, Austria, Dinamarca y Finlandia. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses y de los productos esta participaci\u00f3n es creciente<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Estados Unidos y Canad\u00e1 cuentan con fuertes movimientos cooperativos en el \u00e1mbito rural. En Estados Unidos, 2100 cooperativas agropecuarias integran a m\u00e1s de dos millones de asociados. Su volumen de negocios se ha duplicado entre 2000 y 2012<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>En Canad\u00e1, el 49% de la actividad av\u00edcola, el 45% de los cereales, el 60% de los l\u00e1cteos son comercializados por cooperativas de productores agropecuarios. Se trata de 1360 cooperativas con 360.000 asociados.<\/p>\n<p>Nueva Zelanda, pa\u00eds de una fuerte cultura cooperativista (el 40% de la poblaci\u00f3n adulta est\u00e1 asociada), cuenta con Fonterra, l\u00edder en el mercado l\u00e1cteo mundial, que representa el 10% de su&nbsp; PBI y el 20% de sus exportaciones. Mantiene asociado al 96% de los tamberos neozelandeses.<\/p>\n<p>La primer cooperativa mundial en el sector agroalimentario es la coreana NH-Nonghyup, seguida por la japonesa Zen-Noh<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. En la India existe una central que agrupa a 36.000 cooperativas y a m\u00e1s de cinco millones de productores asociados, especializada en la provisi\u00f3n de insumos, la Indian Farmers Fertiliser Cooperative.<\/p>\n<p>En China, Indonesia y otros pa\u00edses asi\u00e1ticos las cooperativas tienen un papel importante en el desarrollo rural. Fueron protagonistas importantes, por ejemplo, para revertir la crisis que sufri\u00f3 el continente a fines de los a\u00f1os 90. En ese entonces \u201cse constat\u00f3 el papel estrat\u00e9gico de la agricultura y del sector agroindustrial, donde las cooperativas jugaron un papel crucial y para muchos pa\u00edses, supusieron tanto una fuente de empleo, como de divisas gracias a sus exportaciones\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, las cooperativas agropecuarias tambi\u00e9n tienen un papel importante en el \u00e1mbito rural. En Brasil, hay 1555 cooperativas agropecuarias, con m\u00e1s de un mill\u00f3n de asociados, por las que pasa el 48% de la producci\u00f3n agr\u00edcola de ese pa\u00eds. Argentina tiene un consolidado sector con presencia desde fines del siglo XIX, El 22% del acopio de granos se realiza en cooperativas, algunas de las cuales cuentan con instalaciones portuarias propias.<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s representativo en este pa\u00eds es la Asociaci\u00f3n de Cooperativas Argentinas, fundada en 1922 e integrada hoy por 160 entidades. Comercializa casi 20 millones de toneladas anuales de granos, es la principal exportadora del sector cooperativo y articula una extensa red de servicios de comercializaci\u00f3n y provisi\u00f3n de insumos en todo el territorio nacional. En Argentina tambi\u00e9n hay una presencia importante en productos industriales como la yerba mate, el tabaco y el vino. En el sector l\u00e1cteo la participaci\u00f3n es del orden del 30% del mercado.<\/p>\n<p>Cualquier an\u00e1lisis del cooperativismo agropecuario en el mundo da cuenta de organizaciones con una fuerte presencia en el mercado, incluyendo empresas l\u00edderes en el \u00e1mbito global, como las norteamericanas CHS<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> (granos), Land O\u00b4Lake<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> y Dairy of Farmers of America<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> (l\u00e1cteos) y las europeas BayWa<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> (Alemania y Austria \u2013 Granos y energ\u00eda), FrieslandCampina<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> (Pa\u00edses Bajos \u2013 l\u00e1cteos), Arla Food (Dinamarca \u2013 L\u00e1cteos), InVivo<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> (Francia \u2013 Granos, Vino), etc.<\/p>\n<p>No se trata de empresas marginales. El cooperativismo en el \u00e1mbito rural ha demostrado largamente su capacidad para construir empresas de gran escala, incluso trasnacionales y competitivas en los mercados m\u00e1s exigentes, a partir de la integraci\u00f3n solidaria de peque\u00f1os y medianos productores en todas las cadenas de valor.<\/p>\n<p><strong>En cualquier estrategia de democratizaci\u00f3n del sistema alimentario este es un actor que no puede estar ausente. Es la principal demostraci\u00f3n de que a partir de la gesti\u00f3n democr\u00e1tica se puede construir empresas competitivas. <\/strong><\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, especialmente desde los a\u00f1os 90, gran parte del cooperativismo agropecuario ha protagonizado un fuerte proceso de fusiones con el objetivo de ganar la escala que requiere la negociaci\u00f3n con los eslabones comercial e industrial de la cadena de valor. Este proceso estuvo asociado a un incremento en el nivel de profesionalizaci\u00f3n requerido en la gesti\u00f3n de estas empresas, en particular para atender a la creciente complejidad de los mercados hacia los que est\u00e1n dirigidos sus productos.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo es que esto no desnaturalice a estas organizaciones, cuyo objetivo es la defensa de los intereses del productor asociado. La respuesta a esta encrucijada, en gran medida, est\u00e1 en el sistema de participaci\u00f3n que la cooperativa adopte.<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo del compromiso y vocaci\u00f3n participativa de cada productor, sino de la eficacia de los mecanismos institucionales concretos con que cuenta el asociado para participar en empresas crecientemente complejas, con calificaciones requeridas cada vez m\u00e1s alejadas de la actividad agraria espec\u00edfica, e incluso con la presencia de inversores externos, como ocurre en muchas experiencias americanas y europeas.<\/p>\n<p><strong>En empresas de gran escala, un sistema participativo eficaz debe incluir instancias de participaci\u00f3n adecuadas para garantizar el control de la gesti\u00f3n por parte de los productores de los distintos territorios, un sistema de informaci\u00f3n que refleje la diversidad de intereses y de localidades que abarca, importantes esfuerzos de educaci\u00f3n cooperativa con orientaci\u00f3n a la gesti\u00f3n participativa,&nbsp; una fuerte inversi\u00f3n en el desarrollo de dirigentes juveniles. <\/strong><\/p>\n<p>Los sistemas de participaci\u00f3n de estas caracter\u00edsticas permiten hacerse cargo de dos dimensiones que afectan a la realidad de todo productor: cadena de valor y territorio.<\/p>\n<p>Respecto de la cadena de valor, resulta indispensable afirmar el peso de las prioridades de los productores asociados en el marco de la estrategia empresarial de la cooperativa.<\/p>\n<p>En cuanto a la dimensi\u00f3n territorial, es crucial que el productor cuente con espacios de participaci\u00f3n adecuados que le permitan ser parte de las estrategias de desarrollo local sostenible.<\/p>\n<p><strong>Esto resulta indispensable si se entiende que parte importante del desaf\u00edo para lograr \u201cuna profunda reforma del sistema mundial de agricultura y alimentaci\u00f3n\u201d (en t\u00e9rminos de la Agenda 2030), pasa por el fortalecimiento de cadenas cortas de producci\u00f3n y consumo, que expresen los intereses vinculados a la seguridad alimentaria y al desarrollo sostenible de una determinada comunidad local. <\/strong><\/p>\n<p>Analicemos la experiencia de la cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA)<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> para aclarar lo que aqu\u00ed se expresa. Se trata de una cooperativa con 15.000 productores asociados, cuya principal actividad es el acondicionamiento y comercializaci\u00f3n de granos. Con un volumen de acopio de cinco millones de toneladas anuales, es la mayor cooperativa de primer grado del pa\u00eds y la segunda por su volumen de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cooperativa integra todos los eslabones de la actividad, desde la fabricaci\u00f3n de insumos (cuenta con una f\u00e1brica formuladora de fitosanitarios) hasta la exportaci\u00f3n. De esta manera logra insertar al peque\u00f1o productor en forma competitiva en los mercados globales, al tiempo que garantiza el mejor precio al asociado (\u201cprecio AFA\u201d).<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de la cooperativa est\u00e1 descentralizada en 26 centros primarios, en cada uno de los cuales hay una comisi\u00f3n de asociados con responsabilidades en la gesti\u00f3n: contrataci\u00f3n y control del personal, organizaci\u00f3n de los servicios, tarifas, etc. Esto hace que haya aproximadamente 400 productores directamente implicados en la gesti\u00f3n de la empresa, incluyendo el consejo de administraci\u00f3n central y las comisiones de cada centro primario.<\/p>\n<p>Esta integraci\u00f3n vertical con gesti\u00f3n descentralizada es la que le permite, paralelamente a la optimizaci\u00f3n log\u00edstica del negocio principal, el desarrollo de iniciativas de diversificaci\u00f3n asociadas a las necesidades y oportunidades de cada una de las localidades donde est\u00e1 inserta. Por ejemplo, su nueva planta clasificadora de legumbres, una planta industrial para la fabricaci\u00f3n de aceite, mayonesa y otros productos (que comercializan con marcas propias), una cadena de carnicer\u00edas con marca propia (\u201cCarnes de mi pago\u201d), remates feria propios para la comercializaci\u00f3n de ganado, instalaciones para la venta de productos propios y de otras cooperativas, etc.<\/p>\n<p>Este ejemplo demuestra que una misma instituci\u00f3n puede insertarse exitosamente en los negocios de gran escala y, al mismo tiempo, acompa\u00f1ar al productor en las distintas iniciativas de desarrollo local, asociadas a circuitos de producci\u00f3n y consumo m\u00e1s localizados, al agregado de valor en territorio y a la diversificaci\u00f3n productiva de la familia rural.<\/p>\n<p><strong>En esta intersecci\u00f3n entre las exigencias de las cadenas de valor globales y la necesidad de desarrollo local sostenible hay muchas experiencias en el mundo cooperativo, no hay un modelo \u00fanico para replicar. El punto es que las cooperativas que procuren ser actores de la reforma del sistema mundial de agricultura y alimentaci\u00f3n deber\u00edan hacer los mayores esfuerzos por incorporar al desarrollo local sostenible como parte significativa de su estrategia en la defensa y promoci\u00f3n de su productor asociado. <\/strong><\/p>\n<p>Otra reflexi\u00f3n importante a la hora de analizar el papel de las cooperativas agropecuarias como agentes de la democratizaci\u00f3n del sistema alimentario, es tener en claro la diversidad que presenta el \u00e1mbito rural en el mundo. No es lo mismo la realidad del productor capitalizado en un pa\u00eds desarrollado que el peque\u00f1o agricultor de un pa\u00eds en desarrollo. Y probablemente tampoco sean iguales los modelos de producci\u00f3n y de cooperaci\u00f3n aconsejables.<\/p>\n<p>Como ya se coment\u00f3, el 80% de la alimentaci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo, proviene de la peque\u00f1a agricultura, actividad que insume el 40% del empleo mundial. Desplazar al peque\u00f1o productor que abastece a su comunidad por un productor incorporado a cadenas de valor globales orientadas a abastecer el consumo de los pa\u00edses centrales es agravar el problema de la pobreza y el hambre, y, probablemente, fortalecer la oferta de productos poco saludables en los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>Resulta incluso necesario repensar si los modelos de cooperativas agropecuarias m\u00e1s exitosos son adecuados para los productores m\u00e1s peque\u00f1os. Muchas veces, nuestra mayor y valiosa experiencia est\u00e1 focalizada en los aspectos posteriores a la producci\u00f3n primaria, como la comercializaci\u00f3n y la industrializaci\u00f3n. Sin embargo, cuando el principal capital del productor es su fuerza de trabajo, entonces es necesario desarrollar experiencias asociativas para producir, no s\u00f3lo para comprar o vender todos juntos.<\/p>\n<p><strong>Consumidores: interpelar desde la organizaci\u00f3n al sistema alimentario<\/strong><\/p>\n<p>El poder econ\u00f3mico controla al sistema agroalimentario en todos sus componentes, pero el nudo est\u00e1 en la relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n que construye con el consumidor. La alianza entre las cadenas de distribuci\u00f3n minorista trasnacionales, las empresas concentradas de alimentaci\u00f3n y los medios hegem\u00f3nicos de comunicaci\u00f3n construyen pautas de consumo donde la prioridad no es la nutrici\u00f3n sino la adicci\u00f3n a productos alimenticios estandarizados.<\/p>\n<p>Es necesario tener una mirada cr\u00edtica sobre esto y <strong>preguntarnos si nuestros esfuerzos desde la producci\u00f3n de alimentos son para satisfacer las nuevas demandas de un consumidor m\u00e1s exigente o son para someternos a las pautas de consumo construidas por el capital para maximizar su renta<\/strong>.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil contestar esta pregunta debido a la opacidad del muro que han construido las multinacionales entre el productor y el consumidor. Lo seguro es que este muro no se rompe s\u00f3lo con la iniciativa de los productores. Es necesaria la mirada cr\u00edtica y la organizaci\u00f3n de los consumidores.<\/p>\n<p>De acuerdo al <em>Informe de investigaci\u00f3n: Publicidad de alimentos dirigida a ni\u00f1os y a ni\u00f1as en la TV Argentina<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>, casi nueve de cada diez alimentos que se publicitan en los programas infantiles tienen bajo nivel nutritivo. Los medios de comunicaci\u00f3n buscan convencer a nuestros hijos e hijas para que consuman alimentos que no alimentan.<\/p>\n<p>El aumento de la obesidad en M\u00e9xico, de los m\u00e1s r\u00e1pidos entre los documentados, est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el cambio en los h\u00e1bitos alimenticios de su poblaci\u00f3n a partir de la firma de los tratados de libre comercio y el desarrollo de su industria de alimentos ultraprocesados<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros, en nuestros respectivos pa\u00edses, es testigo de esta agresi\u00f3n que sufre la salud de nuestras familias. No se trata s\u00f3lo de pa\u00edses en situaci\u00f3n de pobreza. Estamos mal alimentados porque estamos desguarnecidos frente al inter\u00e9s econ\u00f3mico del negocio alimentario concentrado.<\/p>\n<p>En este punto entra en escena un actor importante: la cooperativa de consumo, primer modelo de la historia del cooperativismo. Cuando los pioneros, en plena revoluci\u00f3n industrial, no encontraban la forma de contrarrestar la miseria y la explotaci\u00f3n, apelaron a lo m\u00e1s elemental: hacer valer su condici\u00f3n de consumidores.<\/p>\n<p><strong>Cuando consumimos estamos convalidando una forma de producir. No s\u00f3lo elegimos un producto, elegimos el entramado social que hay detr\u00e1s de dicho producto. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Si esta decisi\u00f3n es colectiva, entonces puede modificar las relaciones de poder. El consumidor individual no es soberano. La soberan\u00eda es un atributo del conjunto, no del individuo.<\/strong><\/p>\n<p>Estas ideas son las que llevaron a la construcci\u00f3n de experiencias cooperativas muy importantes como las europeas L\u00b4Associazione Nazionale Cooperative de Consumatori \u2013ANCC Coop\u2013 (Italia), Kooperativa F\u00f6rbundet \u2013KF\u2013 (Suecia) , The Cooperative Group UK (Reino Unido), Consum Coop (Espa\u00f1a), Coop Retail Chain \u2013KON\u2013 (Bulgaria), &nbsp;Suomen Osuuskauppojen Keskusosuuskunta \u2013SOK Corporation\u2013 (Finlandia); las norteamericanas National Cooperative Grocers Asociation \u2013NGCA\u2013 (EEUU), Calegary Cooperative (Canad\u00e1); las latinoamericanas Supermercados Coop (Brasil) y Cooperativa Obrera (Argentina); y las asi\u00e1ticas National Cooperative Consumers Federation of India \u2013NCCF\u2013, All-China Federation of Supply and Marketing Cooperatives y Miyagi-Coop (Jap\u00f3n). Todas, grandes empresas representativas del movimiento cooperativo de consumo en el mundo.<\/p>\n<p><strong>Como en el caso de las cooperativas agropecuarias, estas experiencias muestran que es posible construir empresas de gran escala, capaces de competir con multinacionales, a partir de la organizaci\u00f3n solidaria de los consumidores en cada territorio. Por lo tanto, deben constituir un actor central a la hora de bregar por la democratizaci\u00f3n del sistema alimentario. <\/strong><\/p>\n<p>El punto es c\u00f3mo estas cooperativas pueden canalizar la creciente preocupaci\u00f3n social por la forma en que estamos aliment\u00e1ndonos, que se expresa en distintos movimientos sociales y a trav\u00e9s de instituciones de la salud, incluyendo a la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>Es necesario que esta preocupaci\u00f3n social se canalice en m\u00e1s organizaci\u00f3n, m\u00e1s democracia y, por lo tanto, m\u00e1s capacidad para modificar la realidad. En este camino es central que las cooperativas de consumo, en particular aquellas de mayor presencia en el mercado, puedan incorporar estas nuevas preocupaciones dentro de su estrategia. Muchas han sido l\u00edderes en el desarrollo de productos saludables y en la b\u00fasqueda de proveedores alternativos, con mayor compromiso con el trabajo decente, la protecci\u00f3n del ambiente y el desarrollo local.<\/p>\n<p>Esta es una tarea compleja, debido a que es necesario un cambio profundo en las pautas de consumo de nuestras familias. Las cooperativas no pueden ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que deseen y de lo que decidan sus asociados consumidores. Los principales esfuerzos deben estar en la formaci\u00f3n del consumidor y en la construcci\u00f3n de una gobernanza que sea permeable a esta batalla cultural que se libra en el seno de nuestra sociedad.<\/p>\n<p><strong>Paralelamente, es necesario que todos aquellos que invierten sus esfuerzos y compromiso en la promoci\u00f3n de formas alternativas de consumo comprendan la necesidad de avanzar en la construcci\u00f3n de modelos empresarios que disputen el control en la distribuci\u00f3n de alimentos. No alcanza con eludir espor\u00e1dicamente al sistema alimentario dominante. El desaf\u00edo es construir formas sostenibles que viabilicen el consumo responsable.<\/strong><\/p>\n<p>En este camino, hay innumerables iniciativas que est\u00e1n explorando alternativas. Las ferias comunitarias, sistemas de certificaci\u00f3n, producci\u00f3n urbana de alimentos, acuerdos de provisi\u00f3n entre productores agroecol\u00f3gicos y organizaciones de consumidores urbanos y muchos m\u00e1s ejemplos que constituyen una variedad de caminos que hoy se est\u00e1n recorriendo en distintas culturas y geograf\u00edas.<\/p>\n<p>Las m\u00e1s interesantes de ellas son las que logran innovar en la relaci\u00f3n entre productores y consumidores. Desde la Confederaci\u00f3n Cooperativa de la Rep\u00fablica Argentina (Cooperar) se est\u00e1 desarrollando desde hace tres a\u00f1os el programa Alimentos Cooperativos, dirigido a comercializar productos de cooperativas comprometidas con la producci\u00f3n sostenible y a precios adecuados para el consumidor promedio, no s\u00f3lo para aquellos que est\u00e9n dispuestos a pagar m\u00e1s por responsabilidad social. Los resultados m\u00e1s exitosos se alcanzan cuando el programa logra sumar a organizaciones de consumidores, proveedur\u00edas mutuales, cooperativas de consumo, programas municipales o c\u00edrculos de consumidores de una determinada localidad.<\/p>\n<p>De igual manera, la central virtual de compras de la Federaci\u00f3n Argentina de Cooperativas de Consumo (FACC) alcanza los mejores resultados en la defensa de sus asociados cuando logra articular con proveedores organizados en cooperativas, con la suficiente escala para garantizar precio y volumen y con demostrado compromiso con la calidad y el desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s muchos puedan caer en la desaz\u00f3n cuando comparan estas experiencias, relativamente peque\u00f1as y muchas de ellas de car\u00e1cter exploratorio, con la maquinaria de promoci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos del capital concentrado.<\/p>\n<p>Al respecto fue potente una reflexi\u00f3n que nos dej\u00f3 Valentin Thurn<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> en una reciente visita a Argentina<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Rememor\u00f3 que, si bien hace 35 a\u00f1os en Alemania los grupos anti-energ\u00eda nuclear eran vistos con sorna por la mayor\u00eda, hoy este pa\u00eds ha decidido cerrar sus centrales nucleares y es l\u00edder en la producci\u00f3n de energ\u00eda renovable.<\/p>\n<p>Lo decisivo, en su opini\u00f3n, no fue la denuncia de estos grupos sino c\u00f3mo impulsaron la b\u00fasqueda de formas alternativas de producci\u00f3n de energ\u00eda. Esto es, c\u00f3mo la comunidad efectivamente pod\u00eda controlar la forma en que se produc\u00eda energ\u00eda en su territorio. El resultado fue que, cuando la sociedad asumi\u00f3 real conciencia del peligro en especial luego del accidente nuclear de Fukushima, ya contaba con formas alternativas de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando la batalla cultural por pautas de consumo saludable y sostenible sea ganada, habr\u00e1 que contar con formas alternativas de vincular la producci\u00f3n y el consumo.<\/p>\n<p>Para eso hay que comenzar hoy, en cada uno de nuestros territorios, a construir nuevos caminos desde la democracia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>Construyendo democracia alimentaria desde los territorios<\/strong><\/p>\n<p>Es necesario analizar y repensar el tema alimentario desde la realidad de cada comunidad, con su ecolog\u00eda y con su cultura. Revisar nuestra forma de consumir exige un cambio cultural, que debe comenzar por relacionarnos de otra forma con el entorno. La alimentaci\u00f3n es nuestra relaci\u00f3n m\u00e1s directa con el territorio. Replantearnos nuestra forma de alimentarnos es replantear nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza, de la que formamos parte como seres vivos.<\/p>\n<p><strong>La brutal disociaci\u00f3n entre territorio y consumo que provoca la globalizaci\u00f3n del sistema alimentario est\u00e1 en el centro de los problemas. <\/strong><\/p>\n<p>Para revertir esto, es necesario que toda la comunidad asuma el problema de la relaci\u00f3n entre alimentaci\u00f3n, producci\u00f3n y ambiente. La soberan\u00eda alimentaria no puede limitarse a una agenda del Estado con los peque\u00f1os agricultores. Poner sobre sus espaldas la tarea de cuestionar y transformar un sistema que nos afecta a todos es injusto, desproporcionado y claramente insuficiente.<\/p>\n<p>Hay que sumar a todas las <strong>familias<\/strong> en calidad de consumidoras, como ya comentamos al hablar de las cooperativas de consumo. No se trata s\u00f3lo de cooperativas: las escuelas y distintas organizaciones de la sociedad civiel pueden colaborar muy eficazmente en la construcci\u00f3n de un paradigma alimentario menos estandarizado, de mayor compromiso con la cultura local, focalizado en la nutrici\u00f3n y no en adicci\u00f3n a alimentos ultraprocesados.<\/p>\n<p>Esto comienza en cada hogar, cuando las familias, deciden dedicar m\u00e1s tiempo a preparar sus alimentos, a cuidar y elegir aquello que afecta directamente su salud, su dignidad y su alegr\u00eda por vivir. Cuando rompen la subordinaci\u00f3n a la maquinaria de la publicidad para empezar a ser protagonistas del trabajo humano de alimentarnos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que sumar al <strong>comercio minorista<\/strong> de mayor compromiso con la comunidad, aquel dirigido por los vecinos del territorio, que pueden ser consejeros atentos a las necesidades de la nutrici\u00f3n y del trabajo local. Ese sujeto tambi\u00e9n debe organizarse a trav\u00e9s de redes -cooperativas de minoristas\u2013 que le permita tener escala para jugar en el \u00e1mbito mayorista y sumarse a estrategias de desarrollo de producci\u00f3n local.<\/p>\n<p>La <strong>peque\u00f1a y mediana agroindustria<\/strong> tambi\u00e9n debe comprometerse con esta tarea de democratizaci\u00f3n del sistema agroalimentario. Derribar las barreras de ingreso al mercado de los alimentos es parte de la tarea de la democracia econ\u00f3mica y en ellos debemos trabajar juntos la agroindustria cooperativa con la peque\u00f1a y mediana empresa no cooperativa pero comprometida con el desarrollo local. Tenemos una agenda com\u00fan frente al poder econ\u00f3mico de las cadenas de supermercados globales.<\/p>\n<p>Tenemos una agenda com\u00fan tambi\u00e9n frente a los sistemas de control sanitario y bromatol\u00f3gico. Es habitual que las grandes corporaciones condicionen la tarea fiscalizadora del Estado al imponer barreras artificiales -por ejemplo, la excesiva burocratizaci\u00f3n y centralizaci\u00f3n- para que el peque\u00f1o y mediano productor de alimentos no pueda llegar al mercado.<\/p>\n<p>Superar estos obst\u00e1culos permitir\u00eda tambi\u00e9n que las cooperativas de trabajo tengan un creciente protagonismo en la construcci\u00f3n de un sistema alimentario m\u00e1s diverso y comprometido con el territorio. En Argentina viene aumentando su presencia en los distintos eslabones de la cadena de valor: peque\u00f1as y medianas plantas l\u00e1cteas, frigor\u00edficos, comercializadoras vinculadas al consumo responsable o solidario, restaurantes, etc. Muchas de estas iniciativas han surgido de procesos de recuperaci\u00f3n de empresas abandonadas o quebradas fraudulentamente por sus anteriores propietarios. Estas experiencias deben ser visualizadas y multiplicadas a partir de la construcci\u00f3n de redes en cada territorio.<\/p>\n<p><strong>No es necesario esperar que la gran industria realice inversiones para poder agregar valor y crear empleo en cada una de nuestras localidades. Hay que derribar barreras y construir redes que viabilicen los emprendimientos del cooperativismo de trabajo y de otras pyme del sector. Seguramente son muchos los emprendedores que, enamorados de los productos de su tierra y de su cultura, podr\u00edan sumarse con entusiasmo a la producci\u00f3n de alimentos sanos. De all\u00ed, no de las multinacionales de alimentos, saldr\u00e1 la respuesta para la construcci\u00f3n de un sistema alimentario diversificado y democr\u00e1tico. <\/strong><\/p>\n<p>En suma, las cooperativas deben sumar una mirada estrat\u00e9gica que incorpore el objetivo de democratizaci\u00f3n del sistema agroalimentario, y debe hacerlo en di\u00e1logo con todos los actores del territorio: familias, productores, pymes, trabajadores, comerciantes, hombres y mujeres de cada naci\u00f3n y cultura que est\u00e1n crecientemente preocupados por su salud y la salud del planeta.<\/p>\n<p>Nuestra generaci\u00f3n tiene la responsabilidad de construir un sistema que garantice alimentos sanos y nutritivos para todos. Y esta responsabilidad no puede ser delegada en un sector econ\u00f3mico y mucho menos en las empresas de la econom\u00eda concentrada. La respuesta est\u00e1 en mayor densidad democr\u00e1tica, en m\u00e1s empresas que representen los intereses y las necesidades de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Dr. Ariel Enrique Guarco<br \/>\n<\/strong><em>Presidente de la Confederaci\u00f3n Cooperativa de la Rep\u00fablica Argentina (COOPERAR)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">&nbsp;Buenos Aires, junio 2017<\/p>\n<hr>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u201cExiste seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso f\u00edsico y econ\u00f3mico a suficientes alimentos, inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana\u201d. FAO. 2006. Seguridad alimentaria. Informe de pol\u00edticas, 2 (ftp:\/\/ftp.fao.org\/es\/esa\/policybriefs\/pb_02_es.pdf).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> V\u00eda Campesina es un movimiento internacional compuesto de organizaciones campesinas de peque\u00f1os y medianos agricultores, trabajadores agr\u00edcolas, mujeres y comunidades ind\u00edgenas de Asia, \u00c1frica, Am\u00e9rica y Europa. <a href=\"https:\/\/viacampesina.org\/es\/index.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/viacampesina.org\/es\/index.php<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En Latinoam\u00e9rica varios pa\u00edses han incorporado el concepto de soberan\u00eda alimentaria en sus legislaciones, que incluso es incorporado en la Ley Marco \u201cDerecho a la alimentaci\u00f3n, seguridad y soberan\u00eda alimentaria\u201d aprobada&nbsp; por el Parlamento Latinoamericano ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Para profundizar este debate ver el informe de la FAO \u201cSeguridad y Soberan\u00eda Alimentaria (Documento base de discusi\u00f3n) preparado por Gustavo Gordillo y Obed M\u00e9ndez Ger\u00f3nimo. FAO, 2013. <a href=\"http:\/\/www.fao.org\/3\/a-ax736s.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.fao.org\/3\/a-ax736s.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u201cLas cooperativas agroalimentarias en la UE, empresas modernas con retos modernos\u201d. Jos Bijman Universidad de Wageningen. En \u201cEl papel del cooperativismo agroalimentario en la econom\u00eda mundial\u201d. Mediterr\u00e1neo Econ\u00f3mico Vol. 24 (Nov. 2013).<\/p>\n<p>http:\/\/www.publicacionescajamar.es\/publicaciones-periodicas\/mediterraneo-economico\/mediterraneo-economico-24-el-papel-del-cooperativismo-agroalimentario-en-la-economia-mundial\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Datos de USDA \u2013 Rural Business \u2013 Cooperative Service, en <a href=\"https:\/\/www.rd.usda.gov\/programs-services\/all-programs\/cooperative-programs\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.rd.usda.gov\/programs-services\/all-programs\/cooperative-programs<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> World Monitor Cooperative \u2013 Report 2016. ICA. <a href=\"http:\/\/ica.coop\/sites\/default\/files\/publication-files\/wcm2016-1165559688.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/ica.coop\/sites\/default\/files\/publication-files\/wcm2016-1165559688.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u201cLas cooperativas en Asia y Am\u00e9rica Latina\u201d,&nbsp; Juan Corbal\u00e1n en \u201cEl papel del cooperativismo agroalimentario en la econom\u00eda mundial\u201d. Mediterr\u00e1neo Econ\u00f3mico Vol. 24 (Nov. 2013)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Est\u00e1 integrada por 1100 cooperativas y 75.000 productores. Su facturaci\u00f3n en el 2015 fue de 34.000 millones de d\u00f3lares. <a href=\"http:\/\/www.chsinc.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.chsinc.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Se trata de una de las marcas cooperativas m\u00e1s reconocidas en el mercado. Cuenta con 3043 productores asociados y su facturaci\u00f3n en el 2016 fue de 13.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Est\u00e1 integrada por 13.000 productores, en el 2010 tuvo una facturaci\u00f3n de 9300 millones de euros. Es la principal cooperativa l\u00e1ctea del mundo. <a href=\"http:\/\/www.dfamilk.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.dfamilk.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.baywa.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.baywa.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.frieslandcampina.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.frieslandcampina.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.invivo-group.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.invivo-group.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.afascl.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.afascl.com\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.ficargentina.org\/images\/stories\/Documentos\/150814_publicidad_infantil_alimentos.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.ficargentina.org\/images\/stories\/Documentos\/150814_publicidad_infantil_alimentos.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.grain.org\/es\/article\/entries\/5171-libre-comercio-y-la-epidemia-de-comida-chatarra-en-mexico\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.grain.org\/es\/article\/entries\/5171-libre-comercio-y-la-epidemia-de-comida-chatarra-en-mexico<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Periodista y director de cine Alem\u00e1n. Se destacan en su obra dos pol\u00e9micos documentales sobre el tema alimentario: 10 Milliarden &#8211; Wie werden wir alle satt? del 2015 (http:\/\/www.10milliarden-derfilm.de\/trailer.html) y Taste the Waste, del 2010 (http:\/\/tastethewaste.com\/info\/film<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> En el marco del \u00abEncuentro internacional de econom\u00edas colaborativas y cultura libre\u00bb, Buenos aires, del 28 de junio al 1\u00b0 de julio 2017, organizado por Goethe-Institut, Minka, El plan C y Cultura Senda, en asociaci\u00f3n con el Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n Floreal Gorini y el Club Cultural Matienzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cooperar.coop\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/20170728_junioDemocratizar-el-sistema-agroalimentario.pdf\" download=\"Democratizar-el-sistema-agroalimentario\"><em>\u21d2 DESCARGAR PDF<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La humanidad estar\u00e1 en condiciones de terminar con el hambre, objetivo alcanzable con los recursos naturales y tecnol\u00f3gicos disponibles, si con m\u00e1s democracia se logra disputar la hegemon\u00eda de las empresas globales que hoy controlan la forma en que se producen y distribuyen los alimentos. 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