{"id":526,"date":"2017-02-23T13:39:23","date_gmt":"2017-02-23T13:39:23","guid":{"rendered":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=526"},"modified":"2017-07-27T18:01:27","modified_gmt":"2017-07-27T18:01:27","slug":"ni-muros-ni-globalizacion-financiera-paz-y-economia-solidaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=526","title":{"rendered":"Ni muros ni globalizaci\u00f3n financiera:\u00a0Paz y Econom\u00eda Solidaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 300px;\"><em>\u00a0<\/em><em>\u201cTodo acto econ\u00f3mico de envergadura realizado en una parte del planeta repercute en el todo; por ello ning\u00fan gobierno puede actuar al margen de una responsabilidad com\u00fan. <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 300px;\"><em>Si realmente queremos alcanzar una sana econom\u00eda mundial, hace falta en estos momentos de la historia un modo m\u00e1s eficiente de interacci\u00f3n que, dejando a salvo la soberan\u00eda de las naciones, asegure el bienestar econ\u00f3mico de todos los pa\u00edses y no s\u00f3lo de unos pocos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 300px;\"><em>En definitiva, una paz que no surja como fruto del desarrollo integral de todos, tampoco tendr\u00e1 futuro y siempre ser\u00e1 semilla de nuevos conflictos y de variadas formas de violencia\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 300px;\"><strong>Extractos del <em>Evangelii Gaudium<\/em>, Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n hegemonizada por el capital financiero concentrado est\u00e1 poniendo en riesgo los acuerdos internacionales en base a los cuales los seres humanos intentamos convivir en Paz, dando lugar a nacionalismos xen\u00f3fobos y belicistas, que s\u00f3lo profundizar\u00e1n las desigualdades sociales y territoriales.<\/p>\n<p>Ello ocurre porque todo el sistema pol\u00edtico internacional, laboriosamente forjado luego de las grandes guerras del siglo XX, pierde legitimidad cuando los derechos sociales son groseramente vulnerados y la concentraci\u00f3n de la riqueza adquiere grados que afectan la sostenibilidad econ\u00f3mica, social y ambiental del planeta.<\/p>\n<p>Migrantes que huyen desesperados de sus pa\u00edses para chocar con los miedos de los habitantes de las regiones m\u00e1s desarrolladas, aumento de la xenofobia incluso en el discurso de primeros mandatarios o de candidatos a serlo, construcci\u00f3n de muros, restricciones arbitrarias a la inmigraci\u00f3n, exacerbaci\u00f3n de nacionalismos: todo esto no puede menos que evocar las peores experiencias de la historia moderna.<\/p>\n<p>En nuestro continente, el peor ejemplo de esta tendencia es el muro que el gobierno de EEUU quiere construir en su frontera con M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Justo all\u00ed, en esa frontera donde la violencia para evitar la inmigraci\u00f3n ya lleva m\u00e1s muertos que el muro de Berl\u00edn. A 28 a\u00f1os de la ca\u00edda de aquel muro que pretend\u00eda separar autoritariamente los sistemas, estamos viviendo el apogeo de nuevos muros que pretenden separar con violencia a los pueblos para defender a un mismo sistema.<\/p>\n<p>Tanto entonces como ahora, al construir muros se est\u00e1 reconociendo la propia incapacidad para convivir y por lo tanto la incompetencia para liderar el destino de la humanidad.<\/p>\n<p>Si se quieren evitar las tensiones entre Estados, y con ello la violencia y la guerra, es necesario disminuir la brecha de desarrollo entre estos y generar condiciones para el efectivo ejercicio de los derechos sociales por parte de los habitantes de cada territorio nacional.<\/p>\n<p>Esto no es una novedad, es el aprendizaje que duramente hizo la humanidad en el siglo XX y que hoy est\u00e1 en riesgo por haber dejado las riendas del mundo en manos del capital concentrado.<\/p>\n<p>La Carta de Naciones Unidas, aprobada en junio de 1945, en la salida de la Segunda Guerra Mundial, manifestaba que hab\u00eda que \u201ccrear las condiciones de estabilidad y bienestar necesarias para las relaciones pac\u00edficas y amistosas entre las naciones\u201d y que para ello se promover\u00eda\u00a0\u201cniveles de vida m\u00e1s elevados, trabajo permanente para todos, y condiciones de progreso y desarrollo econ\u00f3mico y social\u201d (Art\u00edculo 55)<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en diciembre de 1948, en la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, estas obligaciones asumidas por los Estados son reconocidas como derechos de cada miembro de la familia humana. En particular toda persona tiene derecho a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperaci\u00f3n internacional \u201cla satisfacci\u00f3n de los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad\u201d (Art. 22), e incluso tiene derecho a que \u201cse establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci\u00f3n se hagan plenamente efectivos\u201d (Art. 28).<\/p>\n<p>Todas estas obligaciones de los Estados y derechos de las personas son finalmente perfeccionados por el Pacto Internacional de los Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales, aprobado en 1966 y en vigencia desde 1976.<\/p>\n<p>En suma, estos acuerdos internacionales reflejan los consensos logrados a costa de sufrir la hecatombe de las dos guerras mundiales, y se\u00f1alan la necesidad de garantizar los derechos sociales de todos los seres humanos como fundamento para lograr la paz, y que esto es un derecho que cada mujer y cada hombre puede reclamar a todos los Estados y a la cooperaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes pol\u00edticos de hoy son apenas hijos o nietos de la generaci\u00f3n que firm\u00f3 estos acuerdos. Es inadmisible no tener memoria de estos aprendizajes. Toda ret\u00f3rica chauvinista y racista, toda apelaci\u00f3n al desarrollo propio a costa de la exclusi\u00f3n del resto, toda medida que someta a la miseria y a la violencia a los pueblos menos desarrollados, es violatoria de las normas internacionales y atenta contra la paz.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica, los acuerdos internacionales aprobados en las \u00faltimas d\u00e9cadas tambi\u00e9n reflejan claramente este consenso: el desarrollo integral es responsabilidad com\u00fan y solidaria de todos los Estados parte de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos.<\/p>\n<p>La Carta de la OEA, de 1967, establece entre sus principios que \u201cla justicia y la seguridad sociales son bases de una paz duradera\u201d y que la \u201ccooperaci\u00f3n econ\u00f3mica es esencial para el bienestar y la prosperidad comunes de los pueblos del Continente\u201d (Art. 3).<\/p>\n<p>Para ello en la misma carta, los Estados miembros, \u201cinspirados en los principios de solidaridad y cooperaci\u00f3n interamericanas, se comprometen a aunar esfuerzos para lograr que impere la justicia social internacional en sus relaciones y para que sus pueblos alcancen un desarrollo integral, condiciones indispensables para la paz y la seguridad\u201d.<\/p>\n<p>No hay paz sin desarrollo integral, concepto que \u201cabarca los campos econ\u00f3mico, social, educacional, cultural, cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico\u201d (Art. 30).<\/p>\n<p>Lograr dicho desarrollo integral no es s\u00f3lo responsabilidad de cada Estado, como reza el art\u00edculo 31: \u201cla cooperaci\u00f3n interamericana para el desarrollo integral es responsabilidad com\u00fan y solidaria de los Estados miembros en el marco de los principios democr\u00e1ticos y de las instituciones del sistema interamericano\u201d.<\/p>\n<p>Este marco institucional luego fue perfeccionado por m\u00faltiples tratados interamericanos como la Convenci\u00f3n Americana sobre los Derechos Humanos (Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica), de 1969, o el Protocolo de San Salvador de 1988, que abogan en igual sentido.<\/p>\n<p>Es decir, hay una historia de al menos 48 a\u00f1os de acuerdos interamericanos que procuran constituir a esta en una regi\u00f3n de paz, entendiendo que \u201cel sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en este Continente, dentro del marco de las instituciones democr\u00e1ticas, un r\u00e9gimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre\u201d y que para ello \u201chabr\u00e1 de requerir, cada d\u00eda m\u00e1s, una intensa cooperaci\u00f3n continental\u201d (Pre\u00e1mbulo de la Carta).<\/p>\n<p>Por otro lado, la Carta de la OEA reconoce las desigualdades entre sus miembros y promueve la cooperaci\u00f3n internacional y la unidad latinoamericana como respuestas frente a esto.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo 44, los Estados parte convienen que \u201cla cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica y financiera, tendiente a fomentar los procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica regional, debe fundarse en el principio del desarrollo arm\u00f3nico, equilibrado y eficiente, asignando especial atenci\u00f3n a los pa\u00edses de menor desarrollo relativo\u201d, y, en el art\u00edculo 42, manifiesta que \u201cla integraci\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo del Continente es uno de los objetivos del sistema interamericano y, por consiguiente, orientar\u00e1n sus esfuerzos y tomar\u00e1n las medidas necesarias para acelerar el proceso de integraci\u00f3n, con miras al logro, en el m\u00e1s corto plazo, de un mercado com\u00fan latinoamericano\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, el camino acordado no es un tratado de libre comercio de todo el continente, hegemonizado por los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados bajo las premisas del neoliberalismo (como fue el proyecto del ALCA), ni es, mucho menos, la construcci\u00f3n de muros o los nacionalismos agresivos de las potencias econ\u00f3micas que se desentienden del desarrollo integral de todo el continente.<\/p>\n<p><strong>El acuerdo de los pueblos de Am\u00e9rica reflejado en la Carta de la OEA es la unidad de Latinoam\u00e9rica para fomentar su desarrollo, y la cooperaci\u00f3n internacional como responsabilidad continental para lograr la justicia social y el desarrollo integral como condiciones indispensables para la paz y la seguridad.<\/strong><\/p>\n<p>En ese camino, ya en el siglo XXI, los pueblos de Suram\u00e9rica han procurado profundizar la integraci\u00f3n con la creaci\u00f3n de distintos organismos internacionales, como por ejemplo la Uni\u00f3n de las Naciones de Suram\u00e9rica (Unasur) que tiene entre sus objetivos espec\u00edficos la integraci\u00f3n energ\u00e9tica, de infraestructura, financiera y productiva, e incluso la \u201cconsolidaci\u00f3n de una identidad suramericana a trav\u00e9s del reconocimiento progresivo de derechos a los nacionales de un Estado Miembro residentes en cualquiera de los otros Estados Miembros, con el fin de alcanzar una <strong>ciudadan\u00eda suramericana<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, mientras que en muchos de los pa\u00edses centrales prevalecen pol\u00edticamente los discursos que instan a las sociedades a encontrar en el inmigrante la responsabilidad de los desordenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos, los pa\u00edses de Suram\u00e9rica, con gobiernos de todos los signos pol\u00edticos, han definido trabajar por una ciudadan\u00eda com\u00fan, concepto superador del mero mercado com\u00fan. Esta decisi\u00f3n pol\u00edtica debe ser profundizada y ampliada como el camino alternativo y sustentable frente a los discursos de la xenofobia y el nacionalismo belicista.<\/p>\n<p>Junto con el Unasur existen otros organismos igualmente orientados a la promoci\u00f3n de los distintos espacios regionales dentro de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, con similares objetivos de integraci\u00f3n para el desarrollo econ\u00f3mico y la ampliaci\u00f3n de los derechos sociales, como ALADI, SELA, CAN, MERCOSUR, ALBA y CELAC. Todo ello supone una formidable experiencia que puede ser la base para lograr una aut\u00e9ntica unidad latinoamericana que asuma el proyecto pol\u00edtico de la Patria Grande y muestre al mundo un modelo alternativo basado en el di\u00e1logo, la inclusi\u00f3n y la b\u00fasqueda de oportunidades para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.<\/p>\n<p>Sin embargo este camino no ser\u00e1 exitoso si no se comprende que la concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico provoca injusticia social, y que esta es la base que carcome la paz entre los pueblos.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos del Papa Francisco: \u201cHoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusi\u00f3n y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos ser\u00e1 imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresi\u00f3n y de guerra encontrar\u00e1n un caldo de cultivo que tarde o temprano provocar\u00e1 su explosi\u00f3n. Cuando la sociedad \u2014local, nacional o mundial\u2014 abandona en la periferia una parte de s\u00ed misma, no habr\u00e1 programas pol\u00edticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad. Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacci\u00f3n violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y econ\u00f3mico es injusto en su ra\u00edz. As\u00ed como el bien tiende a comunicarse, el mal consentido, que es la injusticia, tiende a expandir su potencia da\u00f1ina y a socavar silenciosamente las bases de cualquier sistema pol\u00edtico y social por m\u00e1s s\u00f3lido que parezca. Si cada acci\u00f3n tiene consecuencias, un mal enquistado en las estructuras de una sociedad tiene siempre un potencial de disoluci\u00f3n y de muerte. Es el mal cristalizado en estructuras sociales injustas, a partir del cual no puede esperarse un futuro mejor. Estamos lejos del llamado \u00abfin de la historia\u00bb, ya que las condiciones de un desarrollo sostenible y en paz todav\u00eda no est\u00e1n adecuadamente planteadas y realizadas\u201d (<em>Evangelii Gaudium<\/em>, 59).<\/p>\n<p>Construir econom\u00eda que responda a las necesidades de la comunidad, y no al lucro insaciable es entonces un camino que resulta necesario recorrer, teniendo conciencia que esto implica disputar espacios con el poder econ\u00f3mico concentrado.<\/p>\n<p>En este sentido, han sido muy claros los cooperativistas de las Am\u00e9ricas en la Declaraci\u00f3n Final de la IV Cumbre (Montevideo, Noviembre de 2016): \u201cLos alarmantes datos acerca de la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la riqueza a escala mundial, son el resultado de procesos ligados a enormes desequilibrios de poder a escala planetaria. En la mayor parte de los casos las estrategias para el posicionamiento de estos actores pasa por contar con poder de mercado. El poder de algunos de los grandes grupos econ\u00f3micos de car\u00e1cter global ha superado largamente el rol de los Estados Nacionales, y a\u00fan el de varios de los \u00e1mbitos intergubernamentales internacionales, lo que tensiona los conceptos mismos de democracia y las alternativas para el desarrollo de la mayor\u00eda de los pa\u00edses del globo. Disputar estos procesos de concentraci\u00f3n y alcanzar sociedades m\u00e1s cercanas a las aspiraciones del movimiento cooperativo internacional en t\u00e9rminos de bienestar para la mayor\u00eda de los habitantes del mundo, implica la disputa por las parcelas de poder que hoy concentran los grupos de capital trasnacional. Alcanzar las aspiraciones de igualdad y equidad que inspiran nuestro movimiento requieren de una acci\u00f3n consciente y sistem\u00e1tica. No cabe lugar ni tiempo para ingenuidades. La disputa es econ\u00f3mica, social, cultural y comunicacional, pol\u00edtica, territorial y ambiental\u201d.<\/p>\n<p>En este camino es necesario luchar para que los pueblos de Am\u00e9rica trabajen por la democracia econ\u00f3mica, como modelo que enfrente al poder econ\u00f3mico concentrado. Democratizar la econom\u00eda implica promover el acceso en condiciones de equidad a los recursos bienes y servicios que requieren los habitantes de cada territorio, e impulsar empresas gestionadas democr\u00e1ticamente con el objetivo de satisfacer las necesidades de las personas por sobre la retribuci\u00f3n al capital. En este punto la econom\u00eda solidaria, y en particular el cooperativismo, tiene una amplia experiencia para ofrecer.<\/p>\n<p>Como ya ha afirmado la Alianza, \u201clas cooperativas se basan en un conjunto de valores y principios concebidos para promover la causa de la paz. Los valores de solidaridad, democracia e igualdad han ayudado a millones de personas de todo el mundo a promover la armon\u00eda social a trav\u00e9s de un futuro econ\u00f3mico m\u00e1s seguro. Las cooperativas desempe\u00f1an su funci\u00f3n contribuyendo a resolver los problemas que desembocan en conflictos. Estos conflictos derivan de la necesidad de lograr estabilidad econ\u00f3mica mediante un empleo seguro o una vivienda asequible, el acceso al cr\u00e9dito o a los productos de consumo, el seguro o los mercados o la satisfacci\u00f3n de una multitud de necesidades. Las cooperativas aseguran que las personas tengan alternativas aut\u00e9nticas a los fallos de los mercados o de los gobiernos, con lo que ayudan a ofrecer estructuras que ocupan y hacen participar a las personas. Las cooperativas abren un camino de inclusi\u00f3n, no de exclusi\u00f3n, y ofrecen a las personas la capacidad de auto-ayuda contribuyendo as\u00ed a eliminar muchas de las condiciones que pueden acabar en un conflicto dentro de las comunidades y entre ellas\u201d (Mensaje de la Alianza Cooperativa Internacional, D\u00eda Internacional de las Cooperativas, julio 2016).<\/p>\n<p>La agenda de la democracia econ\u00f3mica implica establecer normas y pol\u00edticas que limiten el poder de los oligopolios en cada uno de los sectores, y promover una oferta de bienes y servicios en manos de la econom\u00eda solidaria que garantice su acceso en condiciones de equidad, lo que incluye: promover una banca solidaria, controlada por la comunidad, que garantice que el ahorro regional se refleje en inversi\u00f3n local; construir una red de comercializaci\u00f3n que garantice la defensa de los intereses del productor agropecuario comprometido con su territorio; forjar medios de comunicaci\u00f3n que garanticen la democratizaci\u00f3n de la palabra frente al monopolio que hoy ostentan los principales grupos multimedia; impulsar la organizaci\u00f3n de los trabajadores para la gesti\u00f3n de sus propias empresas como medio de garantizar trabajo decente y compromiso con el desarrollo local; promover procesos de urbanizaci\u00f3n y vivienda al servicio de la comunidad y no de la especulaci\u00f3n inmobiliaria; generar canales de comercializaci\u00f3n controlados por los consumidores comprometidos con el consumo responsable, y tantas otras iniciativas que procuran modificar las condiciones concretas de producci\u00f3n y consumo como camino hacia la construcci\u00f3n de otra econom\u00eda.<\/p>\n<p>Ampliar y desarrollar la econom\u00eda solidaria en el marco de una perspectiva de unidad latinoamericana permitir\u00eda promover el desarrollo sostenible, generar condiciones estructurales para garantizar la paz hacia el interior de los Estados (resulta crucial su papel, por ejemplo, en el proceso post conflicto en Colombia), para asimilar a los inmigrantes dentro de una perspectiva de inclusi\u00f3n y responsabilidad social, y para evitar los conflictos y la guerra entre Estados.<\/p>\n<p>La paz debe ser sostenida por un modelo econ\u00f3mico que la promueva. Esta ha sido y es una preocupaci\u00f3n permanente de los cooperativistas. Un ejemplo es el pronunciamiento del Congreso de la ACI de 1913, en Glasgow, en las puertas de la Primera Guerra Mundial: \u201cEl Congreso desea fijar en el \u00e1nimo de los pueblos de todas las naciones la seguridad de que el motivo de la continuaci\u00f3n del armamentismo y la posiblidad de conflictos internacionales desaparecer\u00e1n cuando la vida econ\u00f3mica y social de cada naci\u00f3n llegue a organizarse de acuerdo a los principios cooperativos; y se\u00f1alar que el progreso de la cooperaci\u00f3n es, por consiguiente, una de las m\u00e1s valiosas garant\u00edas para preservar la paz mundial\u201d.<\/p>\n<p>En forma coherente con esta l\u00ednea de pensamiento, que ha sido permanente en el movimiento cooperativo, hoy debe se\u00f1alarse que no hay posiblidad de impulsar el desarrollo sostenible como garante de la paz si no se democratiza el poder econ\u00f3mico. Si la situaci\u00f3n actual es producto de la concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico, el camino es la desconcentraci\u00f3n de ese poder. Si no hay democracia en la econom\u00eda el mundo no es sostenible. Y por lo tanto no habr\u00e1 condiciones para una convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>De los conflictos no se sale con muros ni con monopolios. Se sale con democracia, con equidad, con servicios y productos pensados desde las necesidades y proyectos de la comunidad, y no desde el crudo inter\u00e9s del capital.<\/p>\n<p>Para lograr que mujeres y hombres no se vean expulsados por la violencia y la miseria, es necesario reconstruir el tejido social. Y para eso no alcanza el mercado, donde s\u00f3lo existen meras relaciones de intercambio. Deben construirse relaciones de reciprocidad, de compromiso comunitario. Debe construirse una econom\u00eda donde haya lugar a la relaci\u00f3n entre personas, donde se pueda decidir c\u00f3mo producir y qu\u00e9 producir a partir del compromiso con la comunidad, y no del af\u00e1n de lucro de los m\u00e1s poderosos.<\/p>\n<p>A lo largo de estas l\u00edneas se ha expresado una profunda preocupaci\u00f3n por los efectos devastadores de la globalizaci\u00f3n financiera y las pol\u00edticas neoliberales, y por el creciente giro que est\u00e1n teniendo algunas pol\u00edticas de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos, que conf\u00edan m\u00e1s en muros que en el di\u00e1logo para el desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>Esto, en el \u00e1mbito de Am\u00e9rica, implica una clara desviaci\u00f3n de los mandatos de la Carta de la OEA, por lo que resulta necesario recordar su plena vigencia y exigir la reversi\u00f3n de pol\u00edticas que claramente atentan contra sus mandatos. Muy particularmente, es necesario un pronunciamiento de las mayor\u00edas de este continente contra el muro que EEUU quiere construir en su frontera con M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se ha dicho aqu\u00ed que en Am\u00e9rica existe claramente un desequilibrio en el desarrollo de las distintas naciones que la integran, y que para revertir esto es necesario que los pa\u00edses menos desarrollados se integren, como espec\u00edficamente manda el art\u00edculo 42 al Carta de la OEA.<\/p>\n<p>El camino para la consolidaci\u00f3n del desarrollo sostenible de todo el continente es entonces la unidad latinoamericana y el efectivo cumplimiento de los compromisos de cooperaci\u00f3n interamericana entre todos los pa\u00edses firmantes de la Carta de la OEA.<\/p>\n<p>Finalmente se ha dicho que este camino ser\u00e1 exitoso si consolidamos un fuerte sector de la econom\u00eda solidaria, que contribuya a la democracia econ\u00f3mica, y dispute espacios a la econom\u00eda concentrada que es la responsable de la injusticia social que pone en riesgo la paz entre los pueblos.<\/p>\n<p>Sin embargo, toda esta visi\u00f3n de ra\u00edz latinoamericana y vocaci\u00f3n solidaria, s\u00f3lo ser\u00e1 posible si caminos similares son recorridos por el resto de los pueblos del planeta.<\/p>\n<p>Si lo que se debe enfrentar es un modelo global de exclusi\u00f3n y concentraci\u00f3n de la riqueza, se requieren respuestas tambi\u00e9n globales basadas en los derechos humanos y la solidaridad.<\/p>\n<p>En este camino es necesario que todos los hombres y mujeres, y muy especialmente quienes integran el movimiento cooperativo, reclamen un significativo aumento de los esfuerzos de cooperaci\u00f3n internacional dirigido a reducir las enormes brechas sociales que est\u00e1n provocando violencia y creciente inestabilidad pol\u00edtica, en el marco de los compromisos asumidos en la Carta de Naciones Unidas y de los derechos reconocidos por la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, y exijan el abandono de toda pol\u00edtica de exclusi\u00f3n y violencia, y de toda ret\u00f3rica de car\u00e1cter chauvinista y xen\u00f3fobo.<\/p>\n<p>Pero esto no ser\u00e1 suficiente, sino logramos consolidar, a escala global, un cooperativismo integrado que como eje de la construcci\u00f3n de un amplio campo de la econom\u00eda solidaria, est\u00e9 en condiciones de contribuir a un nuevo orden econ\u00f3mico, sin globalizaci\u00f3n financiera y sin muros.<\/p>\n<p>La unidad en solidaridad y democracia de consumidores, productores y trabajadores de cada territorio y de todo el mundo debe ser la herramienta para interpelar al poder econ\u00f3mico y promover una econom\u00eda distinta, que sea compatible con los objetivos de paz y desarrollo que priman en todos los acuerdos internacionales. De lo contrario los pueblos quedar\u00e1n atrapados entre las variantes de la globalizaci\u00f3n financiera y sus pol\u00edticas neoliberales, y el chauvinismo belicista que focalizando su odio en los otros, cualquiera sean estos, justificar\u00e1 la defensa de los intereses del mismo capital concentrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Dr. Ariel Enrique Guarco<br \/>\n<\/strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presidente de la Confederaci\u00f3n Cooperativa de la Rep\u00fablica Argentina (COOPERAR)<br \/>\n<\/em>Buenos Aires, febrero 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cooperar.coop\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/20170215_AGNi-muros-ni-globalizaci\u00f3n-financiera.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>\u21d2 DESCARGAR PDF<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u201cTodo acto econ\u00f3mico de envergadura realizado en una parte del planeta repercute en el todo; por ello ning\u00fan gobierno puede actuar al margen de una responsabilidad com\u00fan. Si realmente queremos alcanzar una sana econom\u00eda mundial, hace falta en estos momentos de la historia un modo m\u00e1s eficiente de interacci\u00f3n que, dejando a salvo la soberan\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":530,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-526","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=526"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1597,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/526\/revisions\/1597"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/530"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cooperar.coop\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}