{"id":538,"date":"2017-05-13T13:46:37","date_gmt":"2017-05-13T13:46:37","guid":{"rendered":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=538"},"modified":"2017-07-27T17:57:53","modified_gmt":"2017-07-27T17:57:53","slug":"agenda-cooperativa-para-defender-el-planeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cooperar.coop\/?p=538","title":{"rendered":"Agenda cooperativa para defender el planeta"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 240px;\"><em>\u00bfEs realista esperar que quien se obsesiona por el m\u00e1ximo beneficio se detenga a pensar en los efectos ambientales que dejar\u00e1 a las pr\u00f3ximas generaciones?<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n<p>La ONU en el documento Agenda 2030 ha reflejado con claridad la preocupaci\u00f3n de la humanidad respecto al cambio clim\u00e1tico: \u201cEl agotamiento de los recursos naturales y los efectos negativos de la degradaci\u00f3n del medio ambiente, incluidas la desertificaci\u00f3n, la sequ\u00eda, la degradaci\u00f3n del suelo, la escasez de agua dulce y la p\u00e9rdida de biodiversidad, aumentan y exacerban las dificultades a que se enfrenta la humanidad. El cambio clim\u00e1tico es uno de los mayores retos de nuestra \u00e9poca y sus efectos adversos menoscaban la capacidad de todos los pa\u00edses para alcanzar el desarrollo sostenible. Peligra la supervivencia de muchas sociedades y de los sistemas de sost\u00e9n biol\u00f3gico del planeta\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>La profundidad de la crisis ambiental no est\u00e1 en debate pese a la pr\u00e9dica de grupos interesados que relativizan tanto su magnitud como la responsabilidad de la humanidad en su g\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Frente a ello los Estados se han comprometido a la protecci\u00f3n del planeta contra la degradaci\u00f3n, planteando tres l\u00edneas de acci\u00f3n: consumo y producci\u00f3n sostenible, gesti\u00f3n sostenible de sus recursos naturales y medidas urgentes para hacer frente al cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Debemos reflexionar sobre c\u00f3mo construir, a partir de estas l\u00edneas de acci\u00f3n, una agenda cooperativa para defender el planeta.<\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><strong>Aportes hacia consumo y producci\u00f3n sostenibles<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>En el documento de Naciones Unidas se pone el eje en la importancia de la innovaci\u00f3n para avanzar hacia modalidades de producci\u00f3n y consumo m\u00e1s sostenibles.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 significa innovar en las modalidades de producci\u00f3n y consumo? Esto fue objeto de debate en la reciente IV Cumbre de Cooperativas de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>En dicha ocasi\u00f3n, Wim Dierckxsens, investigador de la Universidad de Nimega (Holanda), explic\u00f3 c\u00f3mo la b\u00fasqueda del aumento de la tasa de ganancia procura la reducci\u00f3n de la vida \u00fatil de los bienes de consumo, y nos arrastra a un consumismo desenfrenado y ambientalmente irresponsable. La b\u00fasqueda de la innovaci\u00f3n est\u00e1 asociada a una aceleraci\u00f3n de los procesos de obsolescencia y al incremento de los costos de transferencia de tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea de preocupaciones, Rodrigo Arocena, de la Universidad de la Rep\u00fablica (Uruguay), se\u00f1alaba la necesidad de combinaciones renovadas de tecnolog\u00eda y organizaci\u00f3n social para mejorar duraderamente las condiciones de vida: \u201cParece inviable proteger la naturaleza y combatir la desigualdad si no se expande el accionar colectivo solidario, ligado a formas frugales y socialmente inclusivas de la innovaci\u00f3n t\u00e9cnico-productiva que hagan el m\u00e1ximo uso posible de la ciencia\u201d.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos esquem\u00e1ticos, o la innovaci\u00f3n est\u00e1 al servicio del aumento de la tasa de ganancia, y por lo tanto promueve el consumismo irresponsable y fuerza la obsolescencia de bienes de consumo y de capital, o procura innovaciones socialmente inclusivas en el marco de acciones de car\u00e1cter colectivo y solidarias.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Cooperativas y sistemas nacionales de innovaci\u00f3n <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas inquietudes fueron las que nos llevaron a plantear \u2013cuando discut\u00edamos las relaciones entre poder, Estado y mercado en la IV Cumbre de las Cooperativas de las Am\u00e9ricas\u2013 que uno de los objetivos principales debe ser la democratizaci\u00f3n del conocimiento<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Para las cooperativas esto exige analizar cr\u00edticamente la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en cada uno de los campos donde desarrollan su actividad.<\/p>\n<p>Las cooperativas agropecuarias deben preguntarse si las innovaciones biotecnol\u00f3gicas que se incorporan a la cadena de valor de alimentos y fibras son las adecuadas para garantizar la sostenibilidad de sus territorios.<\/p>\n<p>Las cooperativas de electricidad deben discutir si la matriz energ\u00e9tica es la apropiada, y si las propuestas de innovaci\u00f3n efectivamente tienen en cuenta los recursos y potencialidades de sus respectivos territorios.<\/p>\n<p>Las cooperativas de consumo deben ayudar a identificar cu\u00e1ndo una innovaci\u00f3n s\u00f3lo crea una necesidad ficticia o implica trabajo esclavo o degradaci\u00f3n del ambiente.<\/p>\n<p>A partir de la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre su propia pr\u00e1ctica los distintos sectores del cooperativismo podr\u00e1n estar en condiciones de llevar sus demandas al sistema de innovaci\u00f3n de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>La ecuaci\u00f3n es sencilla: o las cooperativas se resignan a una posici\u00f3n pasiva frente a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica liderada por el capital concentrado, o procuran ser protagonistas en la construcci\u00f3n de una agenda de I&amp;D vinculada a las necesidades de sus asociados y de las comunidades donde est\u00e1n insertas. All\u00ed se juega el poder y la posibilidad de desarrollo sostenible<\/p>\n<p>Junto con otros actores de la econom\u00eda solidaria deben participar de los sistemas de innovaci\u00f3n, procurando que la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n responda a las necesidades identificadas por la propia comunidad y que procure formas frugales y socialmente inclusivas de la innovaci\u00f3n t\u00e9cnico-productiva.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>La primera innovaci\u00f3n es cooperar<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Nuestra principal innovaci\u00f3n es el modelo empresario cooperativo, cuya l\u00f3gica se sustenta en la democracia y la solidaridad, y que por lo tanto resulta alternativo al modelo que gener\u00f3 la degradaci\u00f3n ambiental y la desigualdad.<\/p>\n<p>La historia del cooperativismo es parte de la historia de la innovaci\u00f3n social. Desde los trabajadores de la primera cooperativa de consumo en Rochdale, que inventaron un sistema alternativo de distribuci\u00f3n minorista al servicio de los trabajadores, hasta las nuevas cooperativas de producci\u00f3n de software, que cuestionan el modelo de la concentraci\u00f3n inform\u00e1tica a partir de redes de programadores donde software libre y democracia se potencian a favor de la innovaci\u00f3n y la inclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>Desde las primeras cajas de cr\u00e9dito en Alemania, que mostraron c\u00f3mo se pod\u00edan crear sistemas de financiamiento a favor del desarrollo local y no de la especulaci\u00f3n, hasta los servicios de <em>Nplay<\/em> de las cooperativas de servicios p\u00fablicos en Argentina, que cuestionan el modelo de control territorial de la distribuci\u00f3n de contenidos centralmente producidos por los grandes jugadores de la comunicaci\u00f3n, procurando la democratizaci\u00f3n en el acceso a los servicios, la integraci\u00f3n territorial y la producci\u00f3n de contenidos propios con sentido local y regional.<\/p>\n<p>Todos estos son ejemplos de innovaciones respecto a la forma en que producimos y consumimos bienes y servicios, y que han implicado resultados concretos en t\u00e9rminos de calidad de vida de los asociados y de las comunidades donde se impulsan.<\/p>\n<p>Por ello, cuando en el marco de la IV Cumbre de las Am\u00e9ricas debat\u00edamos la contribuci\u00f3n de las cooperativas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), desde Cooperar propon\u00edamos que la primera pregunta a hacernos es si hay suficientes cooperativas para alcanzar los ODS. O m\u00e1s concretamente: \u00bfHay suficientes cooperativas para inducir un flujo de inversiones a favor del desarrollo sostenible que sea significativo en t\u00e9rminos globales?<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Tal como fue expresado por la Alianza Cooperativa Internacional y la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo en el marco del debate que dio origen a los ODS, \u201ccomo la participaci\u00f3n de las cooperativas en el PBI y en el n\u00famero de empresas es en la actualidad relativamente peque\u00f1o, la promoci\u00f3n y expansi\u00f3n de las cooperativas\u00bb debe ser un instrumento importante para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Transformaci\u00f3n social para el desarrollo sostenible<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En este camino, el primer paso para las cooperativas debe ser la incorporaci\u00f3n de pr\u00e1cticas ambientalmente responsables en todo el proceso de producci\u00f3n, profundizando iniciativas como, por ejemplo, el Pacto Verde Cooperativo, acordado en la Primer Cumbre de Cooperativas de las Am\u00e9ricas (M\u00e9xico, 2009).<\/p>\n<p>Lo segundo es constituirnos en canales de participaci\u00f3n para interpelar a las modalidades no sostenibles.<\/p>\n<p>Por ejemplo: una de las claves de nuestro modelo es que permite poner en manos de toda la comunidad la conducci\u00f3n de la empresa, y esto puede resultar clave para la defensa del planeta, para superar las habituales apelaciones a la responsabilidad del consumidor individual, y pensar al consumidor como sujeto colectivo y actor en la construcci\u00f3n de un modelo alternativo.<\/p>\n<p>Son dos desaf\u00edos que van juntos: Tener un comportamiento ambientalmente sostenible como empresas y formar parte de un movimiento comprometido con la transformaci\u00f3n social para el desarrollo sostenible<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><strong>Gesti\u00f3n sostenible de los recursos: tres ejes para el cooperativismo<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Por historia y experiencia, hay tres ejes donde las cooperativas pueden hacer un aporte sustantivo en la gesti\u00f3n sostenible de los recursos: agua, energ\u00eda y residuos s\u00f3lidos urbanos.<\/p>\n<p>Las problem\u00e1ticas ambientales asociadas a estos tres temas no pueden ser resueltas por el mercado, pero tampoco pueden prescindir de la iniciativa aut\u00f3noma de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Las cooperativas pueden completar este rompecabezas sumando iniciativa aut\u00f3noma de la sociedad civil en forma de empresas cooperativas como complemento de la gesti\u00f3n de los Estados.<\/p>\n<p>El 22 de marzo el mundo ha celebrado el D\u00eda Internacional del Agua, instituido desde 1993 por Naciones Unidas como d\u00eda de reflexi\u00f3n global sobre este recurso indispensable, escaso e inequitativamente distribuido.<\/p>\n<p>Probablemente sea el recurso m\u00e1s asociado al desarrollo ambientalmente sostenible: es el soporte de todos los sistemas biol\u00f3gicos, su manejo para el riego y el consumo ha sido central en la historia de la civilizaci\u00f3n y hoy se encuentra en la encrucijada entre el desarrollo y el ambiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.1. Agua y cooperativas: en la encrucijada entre lo global y lo local<\/strong><\/p>\n<p>En un reciente estudio del Banco Mundial<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> se afirma que, debido a los efectos combinados del crecimiento de la poblaci\u00f3n, el aumento de los ingresos y la expansi\u00f3n de las ciudades, la demanda de agua registrar\u00e1 un crecimiento exponencial en un contexto en el que el suministro se torna m\u00e1s err\u00e1tico e incierto.<\/p>\n<p>En el informe tambi\u00e9n se advierte que la menor disponibilidad de agua dulce y la competencia que generan otros usos \u2014como la energ\u00eda y la agricultura\u2014 podr\u00edan llevar a que para 2050 la disponibilidad del agua en las ciudades se reduzca en casi dos tercios respecto de los niveles de 2015.<\/p>\n<p>Se agrega que la inseguridad h\u00eddrica podr\u00eda multiplicar el riesgo de conflictos. Las subas abruptas del precio de los alimentos provocadas por las sequ\u00edas podr\u00edan avivar conflictos latentes y provocar migraciones. Cuando el crecimiento econ\u00f3mico se ve afectado por las lluvias, los episodios de sequ\u00edas e inundaciones generan olas de migraciones y brotes de violencia dentro de los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Muchas regiones del mundo se encuentran en lo que se denomina \u00abestr\u00e9s h\u00eddrico\u00bb debido al crecimiento demogr\u00e1fico y econ\u00f3mico. De hecho, 2.500 millones de personas (36% de la poblaci\u00f3n mundial) viven en zonas bajo \u00abestr\u00e9s h\u00eddrico\u00bb y m\u00e1s del 20% del PIB global ya se produce en zonas de riesgo de escasez de agua.<\/p>\n<p>\u00bfTiene algo para ofrecer el cooperativismo en esta encrucijada? Creemos que s\u00ed: la participaci\u00f3n y el empoderamiento de la comunidad respecto al acceso al agua y al saneamiento, a partir de la autogesti\u00f3n del servicio por la propia comunidad.<\/p>\n<p>El acceso al agua est\u00e1 atravesado por m\u00faltiples conflictos: entre usos (riego, agua potable, miner\u00eda, etc.), entre usuarios (regantes de una misma cuenca, barrios c\u00e9ntricos respecto a las zonas urbanas perif\u00e9ricas), con no usuarios (deforestaciones o construcciones que afectan la capacidad natural para brindar agua), intergeneracionales (tensiones entre las necesidades y preferencias actuales y el derecho de las generaciones futuras) e interjurisdiccionales (cuando la cuenca h\u00eddrica depende de distintas jurisdicciones).<\/p>\n<p>Por ello se ha dicho que la gesti\u00f3n del agua es una gesti\u00f3n de conflictos. Y la resoluci\u00f3n de conflictos es una cuesti\u00f3n de poder: si queremos que se resuelva con la inclusi\u00f3n de todos (\u201cque nadie quede atr\u00e1s\u201d, en t\u00e9rminos de los ODS) entonces es necesario garantizar la participaci\u00f3n efectiva de todos.<\/p>\n<p>Y la mejor forma de hacerlo es que la participaci\u00f3n no se limite a convocatorias espor\u00e1dicas para legitimar decisiones ya tomadas, por lo contrario, que sean los propios usuarios los que gestionen los servicios de agua potable y saneamiento. Esa es la propuesta cooperativa.<\/p>\n<p>En el mundo hay una larga tradici\u00f3n de cooperativas y otras organizaciones comunitarias de servicios de agua potable y saneamiento (OCSAS). Es una rica experiencia que debe ser potenciada y ampliada en beneficios de la equidad, la integraci\u00f3n territorial y la protecci\u00f3n el ambiente. Solo en Latinoam\u00e9rica y el Caribe existen aproximadamente 70.000 OCSAS.<\/p>\n<p>Dentro de este amplio universo de experiencias autogestivas, se pueden encontrar cooperativas en tres estadios de desarrollo.<\/p>\n<p>En el primero est\u00e1n aquellas que logran la provisi\u00f3n del servicio a partir de la organizaci\u00f3n de la comunidad con criterios de ayuda mutua.<\/p>\n<p>Ante la falta de un servicio adecuado la comunidad se hace cargo, por ejemplo, de la perforaci\u00f3n del pozo, de construir la red de distribuci\u00f3n de agua potable, de construir luego las cloacas y la planta de depuraci\u00f3n, para luego administrar todas estas instalaciones, financi\u00e1ndose con una tasa que cobra a sus asociados\/usuarios y habitualmente con asistencia financiera del Estado en tanto responsable del derecho al acceso al agua.<\/p>\n<p>En un segundo estadio, a partir del aprendizaje que ha hecho la comunidad, la cooperativa comienza a tomar un rol activo en todos aquellos temas que tienen que ver con la sostenibilidad del servicio y del ambiente.<\/p>\n<p>Temas como la reducci\u00f3n de las p\u00e9rdidas, el uso responsable del agua domiciliaria, la contaminaci\u00f3n de las napas o de los cauces por la actividad productiva, pasan a formar parte del inter\u00e9s y acci\u00f3n de las organizaciones cooperativas.<\/p>\n<p>En este punto la cooperativa ha dejado de ser simplemente la entidad o empresa que provee un servicio a partir de la ayuda mutua, para ser un canal de participaci\u00f3n en el que la comunidad discute y promueve el tipo de desarrollo que pretende en su territorio.<\/p>\n<p>En un tercer estadio, la cooperativa se asume como parte de una cuenca h\u00eddrica y participa de su gesti\u00f3n integral en representaci\u00f3n de sus asociados, procurando que se contemplen los intereses de corto y largo plazo de su comunidad.<\/p>\n<p>Por supuesto muchas no pasan del primer estadio, y pocas logran alcanzar el tercero, porque sencillamente no existe un sistema integrado de gesti\u00f3n de la cuenca, y\/o por que no cuentan con la escala econ\u00f3mica suficiente como para actuar en dicho \u00e1mbito.<\/p>\n<p>Las cooperativas de servicios de agua y saneamiento enfrentan una encrucijada: o se mantienen en el primer estadio de desarrollo o se asumen como plataforma de participaci\u00f3n de su comunidad, como parte del desaf\u00edo global de la gesti\u00f3n sostenible del agua del planeta.<\/p>\n<p>No es sencillo, ni puede ser aut\u00f3nomamente decidido por ninguna organizaci\u00f3n. Para lograrlo es decisivo el fortalecimiento de la cultura h\u00eddrica de la sociedad y el compromiso de los poderes p\u00fablicos con este objetivo.<\/p>\n<p>Sin embargo \u2013ya sea porque el deterioro ambiental se ha hecho m\u00e1s evidente o como resultado de los esfuerzos que se han realizado desde la educaci\u00f3n\u2013 cada vez hay mayor preocupaci\u00f3n y vocaci\u00f3n respecto a la protecci\u00f3n del planeta, que pueden y deben ser canalizadas como potencia para la transformaci\u00f3n social que exige el desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>Para esto es necesario que las cooperativas pongan sus valores y principios en acci\u00f3n. Tienen el gran potencial y atractivo de poder alinear las acciones locales con los objetivos globales,\u00a0 a partir de la movilizaci\u00f3n solidaria de la comunidad.<\/p>\n<p>La misma instituci\u00f3n que discute c\u00f3mo hacer llegar agua a un paraje, o c\u00f3mo resolver los problemas de alcantarillado de un determinado barrio, es la plataforma institucional para que la comunidad participe en el debate de los temas globales y forme parte del mayor desaf\u00edo de la humanidad: la supervivencia de la civilizaci\u00f3n como hoy la conocemos frente a los riesgos de la crisis ambiental.<\/p>\n<h3><strong>2.2. Energ\u00edas renovables: hacia un cambio de paradigma, pero con equidad<\/strong><\/h3>\n<p>La producci\u00f3n de energ\u00eda es el principal contribuyente al cambio clim\u00e1tico: representa alrededor del 60% del total de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.<\/p>\n<p>Enfrentar este desaf\u00edo es de los m\u00e1s complejos debido a la relaci\u00f3n entre energ\u00eda y distribuci\u00f3n del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico en la planeta: el consumo de energ\u00eda proveniente de hidrocarburos es uno de los principales sustentos del desarrollo econ\u00f3mico global y su producci\u00f3n est\u00e1 liderada por los grupos empresarios m\u00e1s poderosos en alianza con los Estados de las principales potencias. Ello hace, por ejemplo, que el acceso a las fuentes de energ\u00eda f\u00f3sil est\u00e9 estrechamente ligado a la mayor\u00eda de los conflictos b\u00e9licos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 90 los biocombustibles parec\u00edan ser la respuesta a todo. Nos iban a permitir salir de los hidrocarburos, que son escasos, no renovables y territorialmente concentrados, para pasar a una fuente de energ\u00eda renovable y territorialmente descentralizada.<\/p>\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s las luces de alarma se han encendido. De acuerdo a la forma en que se produzca y la distancia entre producci\u00f3n y consumo, la huella de carbono del biocombustible puede ser equivalente o incluso superior a la huella de la energ\u00eda f\u00f3sil (por lo que el impacto ambiental es relativo), la producci\u00f3n ha resultado competitiva a los alimentos (lo que provoc\u00f3 el alza de precios con impacto en los \u00edndices de pobreza), est\u00e1 asociada a modelos productivos de gran escala en base a organismos gen\u00e9ticamente modificados (propiedad de multinacionales) y ha implicado el desplazamiento de otros modelos productivos y la reducci\u00f3n de zonas boscosas, con impacto directo en la biodiversidad y en las condiciones ambientales generales.<\/p>\n<p>Esto no implica cuestionar una propuesta tecnol\u00f3gica espec\u00edfica, pero es necesario preguntarnos qui\u00e9n y c\u00f3mo debe llevar adelante los procesos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica: la estrategia de los biocombustibles hoy est\u00e1 m\u00e1s asociada al desarrollo de un negocio para la econom\u00eda concentrada \u2013confluente con el inter\u00e9s geopol\u00edtico de preservar las reservas conocidas de hidrocarburos\u2013 que a la protecci\u00f3n del ambiente o la democratizaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico asociado a la energ\u00eda.<\/p>\n<p>En forma similar, hoy est\u00e1n en auge el desarrollo de proyectos de energ\u00eda e\u00f3lica y energ\u00eda solar, pero los modelos de incorporaci\u00f3n de estas tecnolog\u00edas tambi\u00e9n siguen mayoritariamente la l\u00f3gica del negocio por sobre la l\u00f3gica del servicio<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>El interrogante es si estas tecnolog\u00edas de mucha mayor dispersi\u00f3n territorial ser\u00e1n una oportunidad para avanzar en la construcci\u00f3n de redes colaborativas subordinadas al inter\u00e9s de la comunidad e inscriptas en una l\u00f3gica de desarrollo local sostenible.<\/p>\n<p>En el cooperativismo hay importantes experiencias que deben servir para construir esta oportunidad.<\/p>\n<p>En Estados Unidos existen 943 cooperativas que distribuyen el 13% del consumo, poseen el 42% de las redes de distribuci\u00f3n, y cubren el 70% del territorio nacional. Se trata de las cooperativas de electrificaci\u00f3n rural, cuyas primeras experiencias se remontan a 1937.<\/p>\n<p>En forma paralela se desarroll\u00f3 en Argentina, desde 1926, un proceso similar, con m\u00e1s de 600 cooperativas de servicios el\u00e9ctricos, que proveen el 70% de la electrificaci\u00f3n rural, y est\u00e1n presentes en ciudades de tama\u00f1o peque\u00f1o y medio de todo el territorio nacional. Existen provincias donde el 100% de la distribuci\u00f3n el\u00e9ctrica es cooperativa, y donde incluso las cooperativas han sido anteriores a la conformaci\u00f3n pol\u00edtica de dichas provincias.<\/p>\n<p>Las cooperativas el\u00e9ctricas en Argentina fueron pioneras en la generaci\u00f3n de energ\u00eda e\u00f3lica, a mediados de la d\u00e9cada del 90. Las dificultades para la consolidaci\u00f3n de este proceso han estado \u00edntimamente ligadas a marcos regulatorios que terminaron favoreciendo una matriz basada en grandes productores concentrados por sobre la movilizaci\u00f3n y aprovechamiento de los recursos locales renovables. De todas maneras se siguen impulsando proyectos en este sentido, como por ejemplo el de la Cooperativa El\u00e9ctrica de R\u00edo Grande, Tierra del Fuego, que de avanzar se convertir\u00eda en el parque e\u00f3lico m\u00e1s austral del planeta.<\/p>\n<p>Otras cooperativas ya est\u00e1n avanzando en esquemas de producci\u00f3n distribuida de energ\u00eda. La Cooperativa de Armstrong, tambi\u00e9n en Argentina, conjuntamente con instituciones universitarias y de transferencia de la tecnolog\u00eda, est\u00e1 impulsado el proyecto Redes Inteligentes con Energ\u00edas Renovables, que incluye la instalaci\u00f3n de sistemas de baja potencia (solares fotovoltaicos y aerogeneradores) en distintos desplazamientos residenciales urbanos y espacios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>El modelo de las cooperativas el\u00e9ctricas, donde la gesti\u00f3n del servicio est\u00e1 a cargo de los propios usuarios, se ha expandido a otros lugares del planeta -a menudo gracias a la\u00a0 cooperaci\u00f3n de cooperativas de Estados Unidos- en pa\u00edses como Bangladesh y Filipinas (con m\u00e1s de 11 millones de conexiones cada uno), Etiop\u00eda, Tanzania, Uganda, Ghana, Liberia, Sierra Leona, entre otras.<\/p>\n<p>En el continente americano tambi\u00e9n se destaca la experiencia en Bolivia, donde la CRE (Cooperativa de Electrificaci\u00f3n Rural), fundada en 1970, cuenta con\u00a0 611 mil consumidores y distribuye energ\u00eda el\u00e9ctrica a m\u00e1s de dos millones de habitantes, representando 35% del mercado nacional.<\/p>\n<p>Junto a estas experiencias de larga data, hoy encontramos nuevas iniciativas estrictamente vinculadas a la promoci\u00f3n de la energ\u00eda renovable.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2010 se constituy\u00f3 Som Energ\u00eda, una cooperativa espa\u00f1ola sustentada en la organizaci\u00f3n de grupos de voluntariado que se encargan de promover los valores de las cooperativas, de informar sobre el actual modelo energ\u00e9tico y de impulsar una\u00a0 r\u00e1pida transici\u00f3n energ\u00e9tica sustentada en la participaci\u00f3n del tejido asociativo del territorio. Hoy est\u00e1n desarrollando el novedoso proyecto \u00abGeneration kWh\u00bb, que busca promover inversiones en energ\u00eda renovable, basadas en un retorno energ\u00e9tico en vez de financiero.<\/p>\n<p>De este modo, por ejemplo, han construido una planta solar de 2 millones de euros en Alcolea del R\u00edo (Sevilla), para autoproducir anualmente y de forma colectiva 3,4 millones de kWh de energ\u00eda verde.<\/p>\n<p>En otros casos confluye el trabajo articulado de cooperativas de usuarios de electricidad con cooperativas de productores agropecuarios. Por ejemplo Huinca Bio, una sociedad integrada por la Federaci\u00f3n de Cooperativas Federadas (Fecofe) y la Cooperativa de Electricidad Huinca Renanc\u00f3, en Argentina.<\/p>\n<p>La iniciativa es pionera en la producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, t\u00e9rmica, y de biofertilizantes (s\u00f3lidos y l\u00edquidos) de alto valor agron\u00f3mico. Genera biog\u00e1s a partir de la degradaci\u00f3n anaer\u00f3bica de residuos urbanos y de silaje de sorgo.<\/p>\n<p>Todas estas experiencias muestran el camino para impulsar un proceso de democratizaci\u00f3n en las decisiones de inversi\u00f3n asociadas a la energ\u00eda, procurando que los usuarios de cada comunidad tengan la voz principal a la hora de decidir cu\u00e1les son las fuentes de energ\u00eda que pretendemos e incluso cu\u00e1l es el volumen del consumo de energ\u00eda que asumimos como ambientalmente sustentable en cada ecosistema.<\/p>\n<p>Esto ser\u00e1 relevante en el medida de que esta acci\u00f3n avance en estrecho di\u00e1logo con el Estado, muy particularmente con aquellas instancias m\u00e1s cercanas al territorio, como los municipios.<\/p>\n<p>Recientemente el Municipio de C\u00e1diz ha dado un ejemplo en este sentido. Ha decidido que la Compa\u00f1\u00eda El\u00e9ctrica de C\u00e1diz, cuyo capital accionario pertenece mayoritariamente al municipio, compre en el mercado y entregue a sus clientes s\u00f3lo energ\u00eda renovable. La medida fue dispuesta por la Mesa de Transici\u00f3n Energ\u00e9tica, formada por vecinos, organizaciones sociales y el gobierno del ayuntamiento. El plan siguiente es que la comunidad de C\u00e1diz comience a producir su propia energ\u00eda renovable para no depender del mercado energ\u00e9tico.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, es necesario interpelar al modelo energ\u00e9tico basado en hidrocarburos y controlado por el poder econ\u00f3mico concentrado, pero para esto no basta con apostar a las energ\u00edas renovables. Hay que salir de la l\u00f3gica del negocio para ir a la l\u00f3gica del servicio, a partir del protagonismo de la sociedad civil de cada territorio.<\/p>\n<p>Las cooperativas el\u00e9ctricas de mayor tradici\u00f3n, las nuevas iniciativas estrictamente vinculadas al consumo de energ\u00eda renovable, junto a todas las iniciativas de car\u00e1cter comunitario y municipal, deben desarrollar una estrategia com\u00fan para que la ampliaci\u00f3n de la producci\u00f3n y consumo de energ\u00edas limpias y renovables est\u00e9 asociada a un proceso de democratizaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<h3><strong>2.3. Reciclado: nuevos empleos para el desarrollo sostenible<\/strong><\/h3>\n<p>Los vol\u00famenes y peligrosidad de los residuos han ido aumentando exponencialmente de la mano de los procesos de urbanizaci\u00f3n, de la expansi\u00f3n del consumismo y del aumento del contenido tecnol\u00f3gico en la matriz de consumo.<\/p>\n<p>Enfrentar exitosamente este desaf\u00edo exige una fuerte cultura cooperativa: un ambiente social que promueva y facilite el compromiso de la comunidad.<\/p>\n<p>La compleja articulaci\u00f3n desde la generaci\u00f3n del residuo hasta su reciclado y reinserci\u00f3n en el sistema productivo no ser\u00e1 resultado de una gesti\u00f3n burocr\u00e1tica central ni de las relaciones de mercado. Ser\u00e1 producto de la responsabilidad social y la cooperaci\u00f3n, en un marco regulatorio que priorice la intervenci\u00f3n de la comunidad y aproveche el valor econ\u00f3mico del reciclado, pero siempre recordando que el principal valor, la protecci\u00f3n del ambiente, no se refleja en ninguna relaci\u00f3n mercantil.<\/p>\n<p>Y si lo que deben prevalecer son las relaciones de cooperaci\u00f3n, la gesti\u00f3n de residuos resulta un \u00e1mbito paradigm\u00e1tico para que las empresas cooperativas desarrollen todo su potencial.<\/p>\n<p>Hay muchas experiencias en el mundo: cooperativas de servicios p\u00fablicos que incorporan el reciclado de residuos s\u00f3lidos urbanos como una nueva actividad, cooperativas agropecuarias que asumen esta responsabilidad para evitar la contaminaci\u00f3n en zonas de producci\u00f3n, cooperativas de trabajo que brindan servicios de recolecci\u00f3n, clasificaci\u00f3n y reciclado, etc.<\/p>\n<p>Hay un enorme espacio para dise\u00f1ar distintas alternativas de gesti\u00f3n, y el cooperativismo est\u00e1 demostrando su gran capacidad innovadora en este terreno.<\/p>\n<p>Pero hay un aspecto donde est\u00e1n demostrando que pueden hacer un aporte especialmente significativo: el reciclado como oportunidad de trabajo decente.<\/p>\n<p>El reciclado de residuos, en especial en los grandes centros urbanos de los pa\u00edses menos desarrollados, a menudo fue o es un bot\u00edn en disputa entre las grandes empresas de recolecci\u00f3n, sin protocolos de clasificaci\u00f3n ni de reducci\u00f3n, y personas en situaci\u00f3n de pobreza que encontraron en los residuos una posibilidad de supervivencia, insert\u00e1ndose en circuitos informales de reciclado.<\/p>\n<p>A partir de este conflicto, donde se cruzan intereses econ\u00f3micos y donde se evidencia con crudeza la situaci\u00f3n social de personas en condiciones de vulnerabilidad, el cooperativismo est\u00e1 teniendo un rol decisivo.<\/p>\n<p>Con el acompa\u00f1amiento de pol\u00edticas p\u00fablicas (o pese a ellas) los recolectores y recicladores informales han comenzado a organizarse en cooperativas de trabajo, en el marco de las cuales mejoran sus condiciones de negociaci\u00f3n con el resto de los actores (compradores de materiales reciclados, autoridades, grandes generadores de residuos y comunidad en general) y logran avanzar sustancialmente en la mejora de sus condiciones de trabajo,\u00a0 aportado adem\u00e1s una visi\u00f3n participativa y socialmente comprometida.<\/p>\n<p>En Argentina una experiencia paradigm\u00e1tica es la Cooperativa Creando Conciencia, en la localidad de Tigre, parte del \u00e1rea metropolitana de Buenos Aires.<\/p>\n<p>Se constituy\u00f3 en el a\u00f1o 2005 para enfrentar el doble objetivo de reciclar residuos s\u00f3lidos urbanos y de dar respuestas a las necesidades sociales de los recuperadores urbanos, procurando la implementaci\u00f3n de alternativas con responsabilidad social y sostenibilidad.<\/p>\n<p>Como su raz\u00f3n social lo indica, la estrategia de la cooperativa incluye una tarea de concientizaci\u00f3n en la comunidad, de modo que cada vecino sepa que al colaborar con el reciclado est\u00e1 defendiendo el ambiente y est\u00e1 apostando por una empresa que dignifica el trabajo de sus asociados trabajadores.<\/p>\n<p>Sus tareas operativas son la recolecci\u00f3n de residuos separados en origen y su clasificaci\u00f3n y venta en forma directa, o en forma manufacturada, por ejemplo para la construcci\u00f3n de equipamiento urbano. Brindan el servicio domiciliario en barrios y trabajan tambi\u00e9n con grandes generadores, como supermercados e industrias.<\/p>\n<p>Este es s\u00f3lo un ejemplo de cientos que se han afianzado en la \u00faltima d\u00e9cada, y que hoy est\u00e1n en proceso de conformaci\u00f3n de redes que facilitan la replicaci\u00f3n de la experiencia en distintas localidades.<\/p>\n<p>Se trata de experiencias sumamente din\u00e1micas, que articulan con m\u00faltiples iniciativas de la sociedad civil, como organizaciones no gubernamentales ambientalistas y entidades educativas.<\/p>\n<p>El cruce entre desigualdad social y protecci\u00f3n del ambiente fue muy proclive a la generaci\u00f3n de este tipo de iniciativas en todo el continente latinoamericano. La primera cooperativa de recicladores en Brasil fue la Cooperativa dos Catadores de Papel, Aparas e Materiais Reaproveit\u00e1veis (Coopamare), fundada en 1989 en el municipio de S\u00e3o Paulo, y del 2006 data la Red de Econom\u00eda Popular y Solidaria Cataunidos, una red de emprendimientos asociativos de recicladores de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Emergente de estos procesos son los diferentes Congresos Latinoamericanos de Recicladores, de los que han surgido declaraciones y propuestas para dignificar su trabajo a partir de su reconocimiento legal y de su organizaci\u00f3n, como por ejemplo la Declaraci\u00f3n de Bogot\u00e1, que expresa el compromiso para \u00abpropender por el avance de los recicladores y sus organizaciones en la cadena\u00a0 de valor, para que posibilite el acceso y disfrute de la renta que genera la actividad\u00bb<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>El reciclado es un nuevo desaf\u00edo para la humanidad, y debemos discutir c\u00f3mo organizaremos esta tarea. Las cooperativas tenemos una respuesta para defender el planeta y promover el progreso de los trabajadores m\u00e1s vulnerables: el trabajo autogestionado y comprometido con la comunidad.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><strong>Construir y convocar a una agenda cooperativa para la protecci\u00f3n del planeta<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hay consenso sobre la imperiosa necesidad de proteger al planeta. Nosotros agregamos: hay que protegerlo del sistema econ\u00f3mico, hoy hegemonizado por el capital financiero, que sostiene y promueve modos de producci\u00f3n y consumo no sostenibles.<\/p>\n<p>Como afirmamos en ocasi\u00f3n del Foro Pol\u00edtico de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible organizado por la ONU en julio de 2016, cuando coincidiendo con el d\u00eda del Cooperativismo nos invitaron a discutir nuestro aporte a los ODS: \u201chace 170 a\u00f1os que venimos construyendo caminos alternativos, porque hace 170 a\u00f1os que los cooperativistas vemos que si no cambiamos la forma de producir, la forma de distribuir, la forma de consumir, vamos camino hacia un mundo que no es sostenible\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo esto a\u00fan no est\u00e1 debidamente priorizado por la mayor\u00eda de las naciones. Los distintos acuerdos internacionales, incluyendo incluso la Agenda 2030, no dan cuenta de las contradicciones entre el desarrollo sostenible y el comportamiento esperable de los agentes econ\u00f3micos m\u00e1s concentrados. Contin\u00faa prevaleciendo una visi\u00f3n ingenua, resignada o interesada, de que se pueden revertir o reducir da\u00f1os sin necesidad de interpelar al poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Por lo contrario, en la enc\u00edclica Laudato Si\u00b4, significativamente subtitulada \u201cSobre la Casa Com\u00fan\u201d, el Papa Francisco se pregunta y se contesta: \u201c\u00bfEs realista esperar que quien se obsesiona por el m\u00e1ximo beneficio se detenga a pensar en los efectos ambientales que dejar\u00e1 a las pr\u00f3ximas generaciones? Dentro del esquema del r\u00e9dito no hay lugar para pensar en los ritmos de la naturaleza, en sus tiempos de degradaci\u00f3n y de regeneraci\u00f3n, y en la complejidad de los ecosistemas, que pueden ser gravemente alterados por la intervenci\u00f3n humana. Para que surjan nuevos modelos de progreso, necesitamos cambiar el modelo de desarrollo global lo cual implica reflexionar responsablemente sobre el sentido de la econom\u00eda y su finalidad, para corregir sus disfunciones y distorsiones\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo basta conciliar, en un t\u00e9rmino medio, el cuidado de la naturaleza con la renta financiera, o la preservaci\u00f3n del ambiente con el progreso. En este tema los t\u00e9rminos medios son s\u00f3lo una peque\u00f1a demora en el derrumbe. Simplemente se trata de redefinir el progreso. Un desarrollo tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior no puede considerarse progreso\u201d.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo es mostrar que las cooperativas son el modelo para cambiar la concepci\u00f3n del progreso y as\u00ed defender el planeta del modelo que provoca su degradaci\u00f3n. Que son capaces de poner en acci\u00f3n sus principios para impulsar la transformaci\u00f3n social que requiere el desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>Defender el planeta requiere tener el valor de denunciar el origen de la degradaci\u00f3n del ambiente y la inteligencia de mostrar caminos alternativos. Y las cooperativas pueden hacer ambas cosas.<\/p>\n<p>Pueden convocar con entusiasmo a impulsar la organizaci\u00f3n empresaria de consumidores y usuarios para promover otra forma de consumo, a construir un sistema de innovaci\u00f3n al servicio del desarrollo sostenible, a incorporar las buenas pr\u00e1cticas de protecci\u00f3n del ambiente en cada puesto de trabajo, a participar desde la gesti\u00f3n del agua en la construcci\u00f3n de sistemas sustentables de gesti\u00f3n de las cuencas h\u00eddricas, a construir una nueva matriz de energ\u00eda renovable bajo el control de la comunidad y a movilizar el trabajo local al servicio del reciclado de los residuos.<\/p>\n<p>Estas deben ser las bases de nuestro trabajo en la defensa del planeta, un trabajo que requiere comprometer el esfuerzo local con los intereses globales, y que para ello necesita convocar a todas las mujeres y hombres que creen que otro mundo es posible y que est\u00e1n dispuestos a sumarse a un movimiento que ha hecho de la innovaci\u00f3n y de la democracia econ\u00f3mica siempre sus banderas.<\/p>\n<p>No llegamos aqu\u00ed producto de una cat\u00e1strofe imprevisible. Y no saldremos de la mano del mismo modelo que nos trajo. Las cooperativas debemos y podemos contribuir en una agenda para la defensa de nuestro planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Dr. Ariel Enrique Guarco<br \/>\n<\/strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Presidente de la Confederaci\u00f3n Cooperativa de la Rep\u00fablica Argentina (COOPERAR)<br \/>\n<\/em>Abril 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Papa Francisco, Enc\u00edclica Laudato Si\u00b4, 2015<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Asamblea General de las Naciones Unidas: \u201cTransformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible\u201d, septiembre 2015. http:\/\/www.onu.org.ar\/wp-content\/uploads\/12agostoODS2030.pdf<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cooperar: \u00abLa democratizaci\u00f3n de la econom\u00eda es condici\u00f3n para el desarrollo sostenible\u00bb Documento presentado en la IV Cumbre de las Am\u00e9ricas. Montevideo, 2016<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cooperar: \u00abExpandir el cooperativismo debe ser parte de la estrategia para el cumplimiento de los ODS\u00bb. Documento presentado en la IV Cumbre Cooperativas de las Am\u00e9ricas. Montevideo, 2016<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> ACI, OIT. \u201cCooperatives and the Sustainable Development Goals, A contribution to post-2015 Development Debate\u201d. Abril 2014<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Esto exige, en primer lugar, asumir la protecci\u00f3n del planeta como parte de nuestros esfuerzos en educaci\u00f3n cooperativa. Es necesario incorporar a las tareas de educaci\u00f3n cooperativa, tanto interna como externa, la tem\u00e1tica de la protecci\u00f3n del ambiente como parte constitutiva y principal del s\u00e9ptimo principio. Tarea este que ser\u00eda m\u00e1s evidente si se incorporara un octavo principio vinculado al tema ambiental, como fuese propuesto por Cooperativas de las Am\u00e9ricas sin \u00e9xito.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> High and Dry: Climate Change, Water and the Economy\u00a0(Situaci\u00f3n cr\u00edtica: El cambio clim\u00e1tico, el agua y la econom\u00eda), Mayo 2016, \u00a0<a href=\"http:\/\/www.worldbank.org\/en\/topic\/water\/publication\/high-and-dry-climate-change-water-and-the-economy\">http:\/\/www.worldbank.org\/en\/topic\/water\/publication\/high-and-dry-climate-change-water-and-the-economy<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> En Argentina el 92% de los proyectos que han aprovechado el programa nacional de promoci\u00f3n de la energ\u00eda renovable son empresas extranjeras, a las que se les ha ofrecido un esquema de negocios que garantiza su rentabilidad e implica un costo superior al de fuentes alternativas, usando tecnolog\u00eda que no tiene ninguna articulaci\u00f3n con el sistema de innovaci\u00f3n nacional ni con los actores sociales del propio territorio donde se implantan <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/30093-el-costo-real-de-la-energia-renovable\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/30093-el-costo-real-de-la-energia-renovable<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> http:\/\/www.mncr.org.br\/noticias\/noticias-regionais\/carta-de-bogota-declaracao-final-do-3o-congresso-latino-americano<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cooperar.coop\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/20170508_AGAgenda-cooperativa-para-defender-el-planeta.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>\u21d2 DESCARGAR PDF<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEs realista esperar que quien se obsesiona por el m\u00e1ximo beneficio se detenga a pensar en los efectos ambientales que dejar\u00e1 a las pr\u00f3ximas generaciones?[1] La ONU 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